Filho meu
Senhor, tu és o meu Senhor,
E eu te exaltarei e te louvarei,
Porque, vendo as tuas maravilhas,
Percebo que só tu és Rei.
Os fortes não mais molestarão
À quem estendes a tua mão.
Os opressores de joelhos cairão
E só à ti, meu Deus, temerão!
Porque o Senhor estendeu a tua mão
Nos dias de angústia e desespero.
E disse: Filho meu, venha a mim,
Pois meu juízo é verdadeiro!
Fortaleza para os fracos e refúgio aos
Abatidos;
Tudo isso Deus nos deu,
O Cristo que na cruz morreu
Para que fôssemos redimidos.
E hoje, sabendo disso,
Quieto é que não vou ficar,
Pois a Boa-Nova da salvação
A todos irei anunciar:
Cristo é vida, ora, Cristo é ressureição!
Hijo mío
Señor, tú eres mi Señor,
Y te exaltaré y te alabaré,
Porque, al ver tus maravillas,
Me doy cuenta de que solo tú eres Rey.
Los fuertes ya no molestarán
A aquellos a quienes extiendes tu mano.
Los opresores caerán de rodillas
Y solo a ti, mi Dios, temerán.
Porque el Señor extendió su mano
En los días de angustia y desesperación.
Y dijo: Hijo mío, ven a mí,
Pues mi juicio es verdadero.
Fortaleza para los débiles y refugio para los
Abatidos;
Todo esto Dios nos lo dio,
El Cristo que en la cruz murió
Para que fuéramos redimidos.
Y hoy, sabiendo esto,
No me quedaré callado,
Pues la Buena Nueva de la salvación
A todos anunciaré:
¡Cristo es vida, sí, Cristo es resurrección!