Em Dias de Sequidão
Num mangueirão grande
Um palanque ruído por lidas travadas
Sustenta sua estirpe atada nas farpas do aço esticado
Rincão do sem fim
Onde a vida se forja sem dar alarido
Pealada nas ancas do senhor do tempo que daqui já se foi
Às vezes parece que o mundo apartou-se do pago a galope
Só ficaram os cavalos, a china, a canha e o campo nos olhos
Talvez seja mesmo que o mundo se foi e fiquemos fincados
Pra fazer nossa vida sem dar de resumo pra quem não compreende
Meu rancho abriu asas fez sombras de outono em dias de sequidão
Pra que a alma da gente encontre vertentes nas fontes de um santa fé
E um solo trincado por ásperas patas em poeira se ergueu
Levando incensos em braças de vento aos olhos de Deus
A tarde emudece
No berro de um louco em chilenas malevas
E um touro de porte afia sua adaga no tronco de um tarumã
Pras bandas da enchente
O horizonte trás tropas de nuvens raivosas
Pra aguar os telhados assoreados por conta da chuva que foi
Faz dias que o tempo parece um tordilho com fogo nas ventas
O campo que sofre, o açude que seca e a vida assim segue
A fibra se funde ao suor dos arreios em tardes de amor
E uma flor brota em léguas de poemas escritos à sobra do oitão
Meu rancho abriu asas fez sombras de outono em dias de sequidão
Pra que a alma da gente encontre vertentes nas fontes de um santa fé
E um solo trincado por ásperas patas em poeira se ergueu
Levando incensos em braças de vento aos olhos de Deus
Meu rancho abriu asas.
En Días de Sequía
En un gran mangrullo
Un palenque crujido por luchas trabadas
Sostiene su estirpe atada en las púas del acero estirado
Rincón sin fin
Donde la vida se forja sin hacer ruido
Marcada en las caderas del señor del tiempo que ya se fue de aquí
A veces parece que el mundo se apartó del pago a galope
Solo quedaron los caballos, la mujer, el mate y el campo en los ojos
Tal vez sea cierto que el mundo se fue y nosotros quedamos arraigados
Para hacer nuestra vida sin resumirnos para quien no comprende
Mi rancho abrió alas, creó sombras de otoño en días de sequía
Para que el alma de la gente encuentre manantiales en las fuentes de una santa fe
Y un suelo agrietado por duras patas se levantó en polvo
Llevando inciensos en brazadas de viento a los ojos de Dios
La tarde se calla
En el grito de un loco en espuelas malvadas
Y un toro de porte afila su daga en el tronco de un tarumá
Hacia el lado de la creciente
El horizonte trae tropas de nubes furiosas
Para regar los techos cubiertos de sedimentos por la lluvia que fue
Hace días que el tiempo parece un caballo con fuego en las narices
El campo que sufre, la represa que se seca y la vida sigue así
La fibra se une al sudor de las monturas en tardes de amor
Y una flor brota en leguas de poemas escritos a la sombra del alero
Mi rancho abrió alas, creó sombras de otoño en días de sequía
Para que el alma de la gente encuentre manantiales en las fuentes de una santa fe
Y un suelo agrietado por duras patas se levantó en polvo
Llevando inciensos en brazadas de viento a los ojos de Dios
Mi rancho abrió alas.