Suas mãos minhas marcas
Essas mãos que me afagaram a alma
com tanta doçura,
que se estenderam gentis
e tranqüilas pelas palavras,
passeando, vagando, como que perdidas,
disseram tanto e deixaram tantas marcas...
Essas mãos que por horas infindáveis
se moveram neste teclado,
passando pensamentos, contando sentimentos
de tudo e de todos,
falando dos sonhos, das delícias da vida,
das mazelas passadas, dos anos vividos...
Essas mãos cantavam alegria
quando as canções surgiam lindas,
escolhidas "a dedo"...
Ouvidas e cantaroladas por nós.
Essas mãos que à vezes voavam
e num gemer de prazer,
soltavam palavras erradas
e nos traziam, no olhar, o sorriso,
na tela, um
_desculpe, foi sem querer...
Essas mãos se livraram...
Tomaram outro rumo,
foram buscar um outro destino
e todos os sons... se calaram...
Essas mãos
me deixaram a certeza
de serem lindas e supremas,
mas também livres e guerreiras no seu ir e vir.
E mesmo agora, em outro caminho,
pedaços de mim elas levam consigo,
só restando a saudade do teclado calando,
da tela se apagando...
das vidas expostas...
dos sentimentos voando...
Mãos que seguraram
pedaços da minha vida...
Deixaram saudade, muita saudade...
e marcas em mim.
Tus manos mis marcas
Estas manos que acariciaron mi alma
con tanta dulzura,
que se extendieron amables
y tranquilas a través de las palabras,
paseando, vagando, como perdidas,
dijeron tanto y dejaron tantas marcas...
Estas manos que por horas interminables
se movieron en este teclado,
transmitiendo pensamientos, contando sentimientos
de todo y de todos,
hablando de los sueños, de las delicias de la vida,
de las penurias pasadas, de los años vividos...
Estas manos cantaban alegría
cuando las canciones surgían hermosas,
elegidas con cuidado...
Escuchadas y tarareadas por nosotros.
Estas manos que a veces volaban
y en un gemido de placer,
soltaban palabras equivocadas
y nos traían, en la mirada, la sonrisa,
en la pantalla, un
_disculpa, fue sin querer...
Estas manos se liberaron...
Tomaron otro rumbo,
buscaron otro destino
y todos los sonidos... se acallaron...
Estas manos
me dejaron la certeza
de ser hermosas y supremas,
pero también libres y guerreras en su ir y venir.
Y aún ahora, en otro camino,
se llevan pedazos de mí consigo,
solo quedando la añoranza del teclado en silencio,
de la pantalla apagándose...
de las vidas expuestas...
de los sentimientos volando...
Manos que sostuvieron
pedazos de mi vida...
Dejaron añoranza, mucha añoranza...
y marcas en mí.