As Dez Virgens
Eram dez virges ,5 loucas ,e cinco prudentes foram encontrar o esposo
As virgens loucas nâo levaram o azeite de reserva para encontrar o noivo.
E tardando o noivo , adormeceram um sono profundo.
Mais a meia noite uma voz bradou assim, se prepare óh dez virgens.
Que o noivo já esta vindo ai.
As prudentes levantaram acenderam as lamparinas.
As loucas preucupadas o azeite já não tinha.
Daí nos um pouco do vosso azeite ,nossas lampadas apagaram.
As prudenntes responderam se agente deriráfaltar
Va correndo ao mercado voces poderao comprar.
Elas compraram o azeite e apressadas foram bater na porta.
Mas a porta se fechou e o noivo lhes falou.
Na minha festa voces, não podem entrar.
Assim será a volta do filho de Deus, como as dez virgens assim acontecera.
Cinco subiram e cinco ficaram.quem não tiver reserva no ceu não vai entrar.
A diferença das dez virgens que existia não era a roupa.
Nem tao pouco lamparina,não era azeite porque todas possuia.
Mas era a reserva cinco tinha ; cinco não tinha.
Reserve um tempo meu irmao pra oraçao.
Reserve um tempo para a consagraçao.
Reserve um tempo pra louvar e adorar.
Não deixe a lampada do espirito apagar.
Porque o arrebatamento muito em breve acontecera.
Las Diez Vírgenes
Eran diez vírgenes, 5 locas y cinco prudentes que fueron a encontrarse con el esposo
Las vírgenes locas no llevaron aceite de reserva para encontrar al novio.
Y al tardar el novio, se quedaron profundamente dormidas.
Pero a medianoche una voz clamó así, prepárense oh diez vírgenes.
Porque el novio ya está llegando.
Las prudentes se levantaron y encendieron las lámparas.
Las locas preocupadas ya no tenían aceite.
Entonces pidieron un poco de su aceite, nuestras lámparas se apagaron.
Las prudentes respondieron si nosotras te damos a faltar
Ve corriendo al mercado, ustedes podrán comprar.
Ellas compraron el aceite y apresuradas fueron a golpear la puerta.
Pero la puerta se cerró y el novio les dijo.
En mi fiesta ustedes no pueden entrar.
Así será la vuelta del hijo de Dios, como las diez vírgenes así sucederá.
Cinco subieron y cinco se quedaron, quien no tenga reserva en el cielo no entrará.
La diferencia de las diez vírgenes que existía no era la ropa.
Ni tampoco la lámpara, no era el aceite porque todas tenían.
Pero era la reserva, cinco tenían; cinco no tenían.
Reserva un tiempo hermano para la oración.
Reserva un tiempo para la consagración.
Reserva un tiempo para alabar y adorar.
No dejes que la lámpara del espíritu se apague.
Porque el arrebatamiento muy pronto sucederá.