395px

Milonga del Pajador

João de Almeida Neto

Milonga do Pajador

Eu não direi de ti, ausência ardente
A falta que a guitarra ainda chora
O ocaso que ficou dentro da gente
Naquela noite triste sem aurora

Eu só direi de ti a lira inquieta
Que o vento vem tanger nas casuarinas
O rio que em murmúrios desatina
Pranteando o pajador na pampa aberta

Todo o violão se fez um ataúde
Mas ressuscitas dessa arcádia morta
Pra por cadência nas sonatas rudes
Dos que o destino não abriu a porta

Alguns romeiros te acendem velas
Em rezas xucras de vocabulário
Outros se tornam teus fiéis templários
Nas pulperías onde te revelas

E quando chove ausência nos meus olhos
Nas longas madrugadas da campanha
Sozinho, com a guitarra sobre o colo
É sempre um verso teu que me acompanha

A ausência que deixaste é ilusória
Não sei se por encanto ou por magia
Agora, tu também és poesia
Translúcida em sonora trajetória

Pois te declamam nos confins rurais
O peão humilde pra ninar a prenda
O piá gaúcho pra cantar legenda
E os cataventos pelos temporais

Quem irá herdar o teu idioma
Rebanho que só tu apacentavas?
Em cânticos de bailes e de domas
Detinhas o domínio das palavras

Cantor das aflições dos arrabaldes
Em tua tessitura missioneira
Sabias dos acordes das goteiras
Cantando vendaval dentro dos baldes

Milonga del Pajador

No hablaré de ti, ausencia ardiente
La falta que la guitarra aún llora
El ocaso que quedó dentro de nosotros
En aquella noche triste sin aurora

Solo hablaré de ti, la lira inquieta
Que el viento viene a tocar en los casuarinas
El río que en murmullos se desata
Llorando al pajador en la pampa abierta

Todo el violón se convirtió en un ataúd
Pero resucitas de esta arcadia muerta
Para poner cadencia en las sonatas rudas
De aquellos a quienes el destino no abrió la puerta

Algunos peregrinos te encienden velas
En rezos rústicos de vocabulario
Otros se convierten en tus fieles templarios
En las pulperías donde te revelas

Y cuando llueve ausencia en mis ojos
En las largas madrugadas de la campaña
Solo, con la guitarra sobre el regazo
Siempre es un verso tuyo el que me acompaña

La ausencia que dejaste es ilusoria
No sé si por encanto o por magia
Ahora, tú también eres poesía
Translúcida en sonora trayectoria

Pues te recitan en los confines rurales
El peón humilde para arrullar a la prenda
El niño gaúcho para cantar leyenda
Y los molinos de viento por los temporales

¿Quién heredará tu idioma?
Rebaño que solo tú apacentabas
En cantos de bailes y de domas
Tenías el dominio de las palabras

Cantante de las aflicciones de los arrabales
En tu tejido misionero
Sabías de los acordes de las goteras
Cantando vendaval dentro de los baldes

Escrita por: Bruce Vaine de Souza Darde, Joao de Almeida Neto