Que Colorada Veiaca!
Quem sova basto e cavalo conhece bem o perigo
Se por destino ou castigo a volta às vezes se enfeia
Esporas, mango, maneia, são armas de utilidade
Quando sem necessidade um beiçudo se aporreia
O mulato Jovelino ainda parava no basto
Embora um tanto já gasto das "doma" e da lida dura
Mas sustentava a figura de campeiro e ginetaço
Que nas chilenas de aço fez nome nessas planuras
A colorada cabana gostava de picardia
"Cangava" quando queria pra "exprimentá" o vivente
Muito metido a valente pagou vale à reservada
E foi ficando encruada sem fazer causo de gente
Um dia os dois se toparam no clarão de uma pegada
Quando formou a eguada o paysano embuçalava...
Depois... tranqüilo encilhava descrente da sorte ingrata
Um diabo de quatro patas numa maneia de trava
"A colorada é veiaca...!" Sentenciou o capataz
Quando a bruta assim no más se revoltou com o mulato
E se abaralhou de fato coiceando nas "barriguera"
Mas se enredou na soiteira e nas puas de um carrapato
Batendo os quatro caneco se destrinchava na volta
Então um lóro se solta quando "rebenta" a encimeira
Mas a espora mordedeira abrindo toca se engancha
Meio que a maula se prancha e o negro apruma a carreira
De mau jeito forcejava como nunca imaginado
Pendia o corpo pra um lado no instinto se acomodava
E num pé só se estrivava pra não perder o careio
Se equilibrava no reio e co´a outra pata esporeava
E a égua se destorcia blandeando rente do chão
Um índio de tradição não é assim que se saca
Mas o negro abre as estaca cruza a perna e sai correndo
E susurra se benzendo: "-Que colorada veiaca!"
¡Qué Colorada Veiaca!
Quien doma caballos conoce bien el peligro
Ya sea por destino o castigo, a veces la vuelta se complica
Espuelas, mango, riendas, son armas de utilidad
Cuando sin necesidad un caballo se enoja
El mulato Jovelino aún se detenía en el basto
Aunque un poco desgastado por la doma y el trabajo duro
Pero sostenía la figura de gaucho y jinete
Que con las espuelas de acero hizo nombre en esas llanuras
La colorada caballo le gustaba la picardía
Se encabritaba cuando quería para probar al jinete
Muy creída de valiente, desafió a la reservada
Y se volvió rencorosa sin importarle la gente
Un día se encontraron en la luz de una huella
Cuando se formó el grupo, el campesino ensillaba...
Luego... tranquilamente ensillaba, desafiando la mala suerte
Un demonio de cuatro patas en un arrebato
'¡La colorada es veiaca...!' Sentenció el capataz
Cuando la bruta así de repente se rebeló con el mulato
Y se enredó de verdad pateando en el vientre
Pero se enredó en la soga y en las espinas de una garrapata
Golpeando los cuatro costados se desenredaba en la vuelta
Entonces un caballo se suelta cuando se rompe la cincha
Pero la espuela mordedora se engancha abriendo un agujero
Casi se cae y se endereza la carrera
De mala manera luchaba como nunca imaginado
Inclinaba el cuerpo hacia un lado, se acomodaba por instinto
Y en un pie se apoyaba para no perder el equilibrio
Se mantenía en el asiento y con la otra pata espoleaba
Y la yegua se retorcía blandiendo cerca del suelo
Un indio de tradición no es así como se saca
Pero el negro abre las piernas, cruza la pierna y sale corriendo
Y susurra bendiciéndose: '-¡Qué colorada veiaca!'