Milongão de Madrugada
O galpão do meus arreios tem picumã na garganta
por isso que logo cedo, pra madrugada ele canta...
Canta milongas de fogo, com lenha boa de aroeira
na voz rouca das cambonas, alguma copla campeira.
O mate de erva nova recém clareia as janelas
e um galo preto abre o peito num moerão da cancela.
Parece que chama o sol que mete a cara em porfia
no horizonte acordando, com jeito de buenos dia !
Os pingos tudo na forma na volta do mangueirão
esperam garras sovadas e rédea firme na mão
pra depois n'algum aperto contra um brasino matreiro
entenderem que na espora só anda pingo ligeiro.
Um baio marca de quatro por caborteiro relincha
é manso igual a espora que corta os fio da cincha.
E quando menos espera tranqueando de relancina
agacha o toso pegando, pra tirá um cristão de cima.
Mas o campeiro que eu falo não é de quadro bonito
é daqueles que de foi feito, a tempo feio e a grito.
Dos que apartam campo a fora, a mango e bico de bota
e atropela em lançante, tirando boi dessas grota...
Por isso que o meu galpão tem vida nas madrugada
fogo aceso, e uma milonga com as espora bem atada.
Pra o causo, nas precisão, entre um mate e mais outro
precisar encilhar mais cedo e tirar as cóscas de um potro...
Milonga de Madrugada
El galpón de mis arreos tiene picumã en la garganta
por eso que temprano en la madrugada él canta...
Canta milongas de fuego, con buena leña de aroeira
en la voz ronca de las cambonas, alguna copla campera.
El mate de yerba nueva apenas ilumina las ventanas
y un gallo negro abre el pecho en el mojón de la cancela.
Parece que llama al sol que asoma la cara con empeño
en el horizonte despertando, con aires de buenos días!
Los caballos todos en fila alrededor del corral
essperan garras apretadas y riendas firmes en la mano
para luego en algún apuro contra un potro astuto
entender que en la espuela solo anda caballo ligero.
Un bayo marcado de cuatro por el caborteiro relincha
es dócil como la espuela que corta los hilos de la cincha.
Y cuando menos lo espera, forcejeando de repente
se agacha el jinete agarrando, para sacar a un cristiano de encima.
Pero el gaucho del que hablo no es de cuadro bonito
es de aquellos que fueron hechos, a tiempo feo y a gritos.
De los que apartan campo afuera, con mango y pico de bota
y atropellan en la loma, sacando vacas de esas quebradas...
Por eso que mi galpón tiene vida en las madrugadas
fuego encendido, y una milonga con las espuelas bien ajustadas.
Para el caso, en la necesidad, entre un mate y otro más
necesitar ensillar temprano y sacar las costras de un potro...
Escrita por: Gujo Teixeira / Joca Martins