395px

Tiempo Feo en San Miguel

Jorge Abreu

Tempo Feio no São Miguel

Trovês e relâmpagos prenunciam a manhã
Um lençol negro se destapa no horizonte
A gadaria são pontos alvos na escuridão
"Oigalê-te" chuva braba não froxa faz três "ontonte"
Faz este paisano "recorre das oração"

Várzeas e restingas alagadas
O Ibicuí mostra pra o campo sua imponência
Minha tubiana não troteia mais no torrão
Espinilhos e figueiras forcejam com sua essência
São abas largas para o abrigo deste rincão.

Quero-queros são vozes perante o silêncio
Fazem contraponto com o canto das cigarras
Um filme passa na retina deste campeiro
Mês passado já pelei mais de cinco garras
Deus me ajude que aguente este janeiro.

Este verão chuvoso que não para faz três dias
Encharca o poncho e o horizonte de flexilhas
Faz chorar a alma deste vivente incréu
Renasce esperança no rincão de São Miguél.

A chuva acalma e o mormaço toma conta
É a regra antiga dos verões desta fronteira
Até parece que o mundo todo silencia
Só resta o ronco da tourada caborteira
Abrindo cova no desdobrar de cada dia.

Meu poncho amigo sempre minha companhia
Sabe como ninguém das volteadas de uma enchente
Teve comigo momentos tristes e de alegria
Da rodada mais feia deste vivente
A ternura plena de uma vaca de cria.

Tiempo Feo en San Miguel

Trovones y relámpagos anuncian la mañana
Un manto negro se destapa en el horizonte
El ganado son puntos blancos en la oscuridad
'¡Oigalé-te!' la lluvia fuerte no afloja desde hace tres 'ontonte'
Hace que este paisano 'recurra a las oraciones'

Campos y bajíos inundados
El Ibicuí muestra al campo su imponencia
Mi caballo ya no trota en la tierra
Espinas y higueras forcejean con su esencia
Son amplias alas para el refugio de este rincón.

Teros son voces ante el silencio
Contrapuntean con el canto de las cigarras
Una película pasa por la retina de este gauchito
El mes pasado ya peleé más de cinco garras
Dios me ayude a aguantar este enero.

Este verano lluvioso que no para desde hace tres días
Empapa el poncho y el horizonte de relámpagos
Hace llorar el alma de este incrédulo viviente
Renace la esperanza en el rincón de San Miguel.

La lluvia calma y el bochorno se apodera
Es la antigua regla de los veranos de esta frontera
Parece que todo el mundo calla
Solo queda el rugido de la torada caballar
Abriendo zanja en el desplegar de cada día.

Mi poncho amigo siempre mi compañía
Sabe como nadie de las vueltas de una creciente
Ha compartido conmigo momentos tristes y de alegría
De la vuelta más fea de este viviente
La ternura plena de una vaca de cría.

Escrita por: Jorge Abreu