395px

El hilo del matarife (parte de Jean Kirchoff, Emerson Martins y Piero Ereno)

Jorge Freitas

O Fio da Carneadeira (part. Jean Kirchoff, Emerson Martins e Piero Ereno))

Primera!

Adentro!

Sou o fio da carneadeira
A morte aflora no aço
Pela destreza braçal
Que antes maneja o laço.

Antigo ritual de campo
Mistério que propicia
Ver no olhar do irracional
A dor crucial da sangria.

Sou o fio da carneadeira
Cruel ciclo dos fatos
No fratricídio de pelear
Chimangos e maragatos.

E numa clara alusão
Às cruzes que a faca fez
Foi sentença por La Torre
No embate em 93.

Sob o fio da carneadeira
Tomba uma res semeando vida
Sendo na mesa o consumo
Ou mesmo em forma de lida.

Lâmina passa da chaira
Torna-se avio da desgraça
Pra algum instinto maleva
Que é algoz da própria raça.

Segunda!

Adentro!

Sou o fio da carneadeira
O corte beneficia
E o castrador desde então
Terá outra serventia.

São mandamentos que regem
A religião das estâncias
E o cunho que sacrifica
Assim faz por circunstância.

Sou o fio da carneadeira
Com tristeza se constata
A violência que assola
Até por misérias platas.

Faca afiada não é pua
Pra se extravasar uma rinha
Após seu uso bem feito
Ai que vestir a bainha.

El hilo del matarife (parte de Jean Kirchoff, Emerson Martins y Piero Ereno)

Primera!

¡Adentro!

Soy el hilo del matarife
La muerte aflora en el acero
Por la destreza manual
Que antes manejaba el lazo.

Antiguo ritual del campo
Misterio que propicia
Ver en la mirada del irracional
El dolor crucial del desangre.

Soy el hilo del matarife
Cruel ciclo de los hechos
En el fratricidio de pelear
Chimangos y maragatos.

Y en una clara alusión
A las cruces que el cuchillo hizo
Fue sentencia por La Torre
En el enfrentamiento en 93.

Bajo el hilo del matarife
Caen una res sembrando vida
Siendo en la mesa el consumo
O incluso en forma de trabajo.

La hoja pasa por la chaira
Se convierte en avío de la desgracia
Para algún instinto malévolo
Que es verdugo de su propia raza.

¡Segunda!

¡Adentro!

Soy el hilo del matarife
El corte beneficia
Y el castrador desde entonces
Tendrá otra utilidad.

Son mandamientos que rigen
La religión de las estancias
Y el sello que sacrifica
Así lo hace por circunstancia.

Soy el hilo del matarife
Con tristeza se constata
La violencia que asola
Incluso por miserias platas.

El cuchillo afilado no es para
Desahogar una riña
Después de su uso bien hecho
Ahora hay que guardar en la vaina.

Escrita por: Joel De Freitas Paulo / Nilton Ferreira