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Décima del Redomón

Jorge Guedes e Família

Décima do Redomão

Fui “campereá” me cuidando
E, até meio contrariado,
Num redomão assustado
Que eu estava acostumando...
Ele já saiu se espiando,
Como prevendo um apuro!
Eu até que me “asseguro”,
Mas senti um frio na barriga
Quando ele foi para a briga
Troteando de lombo duro!

Foi se assustando de tudo,
De sombra, cocho e cancela
E, de uma pobre cadela,
Errou um coice “moeludo”!
Ainda era cuiúdo
E, quando viu a manada,
Resolveu “ topá” a parada
E se empinou, combativo,
Quando eu soltei os “estrivo”
Com medo de uma boleada!

Mas se acalmou, despacito...
Pegou o trote e o rumo
E “camperiei” o consumo
Que estava gordo e bonito
E eu, que nunca facilito,
Pois me criei perigando,
Já estava me desarmando
Ao ver que o flete, entonado,
Troteava meio cansado
Com a “peiteira” espumando!

Eu até vinha faceiro,
Pensando em qualquer bobagem,
Envolvido na paisagem
Que segue além dos potreiros;
Olhando vaca e terneiro,
Costeando sanga e banhado...
Foi quando, no descampado,
Sem aviso e meio às cegas,
Se levantou, da macega,
Um perdigão amoitado!

Oigalê, sebruno louco!
Parece que viu a morte!
Perdeu a doma e o norte
E não me perdeu por pouco!
Saiu gastando os meus “troco”,
Rasgando o campo no meio;
Parecia um tempo feio
Trovejando e escurecendo
E eu ia me defendendo
Pra não saltar dos “arreio”!

Ás vezes nos toca a volta
De se “dançá” com a mais feia;
E a trança que nos maneia
É a mesma que depois solta!
O sebruno em viravolta,
O patrão viu lá do “brête”!
Mandou castrar no piquete
E vendeu pra uma tropilha
Onde ele rasga as “virilha”
De algum metido a ginete!

Décima del Redomón

Fui a caballo cuidándome
Y, hasta un poco contrariado,
En un redomón asustado
Que estaba acostumbrando...
Él ya salió mirando a su alrededor,
Como previendo un problema!
Aunque me aseguro,
Pero sentí un frío en el estómago
Cuando él se fue a pelear
trotando con el lomo duro!

Se asustaba de todo,
De sombra, comedero y cancela
Y, de una pobre perra,
Erró un coceo fuerte!
Todavía era joven
Y, cuando vio la manada,
Decidió enfrentar el desafío
Y se encabritó, combativo,
Cuando solté los estribos
Con miedo a una patada!

Pero se calmó, despacito...
Tomó el trote y el rumbo
Y cabalgué el ganado
Que estaba gordo y bonito
Y yo, que nunca me relajo,
Pues me crié arriesgando,
Ya estaba desarmándome
Al ver que el caballo, entonado,
Trotaba medio cansado
Con la pechera espumando!

Yo venía contento,
Pensando en cualquier tontería,
Inmerso en el paisaje
Que sigue más allá de los potreros;
Mirando vacas y terneros,
Bordeando arroyos y bañados...
Fue cuando, en el campo abierto,
Sin aviso y a ciegas,
Se levantó, de entre la maleza,
Un perdigón asustado!

¡Ay, caballo tordillo loco!
¡Parece que vio la muerte!
Perdió la doma y el rumbo
Y por poco no me pierde a mí!
Salió gastando mis ahorros,
Rompiendo el campo por la mitad;
Parecía un tiempo feo
Tronando y oscureciendo
Y yo iba defendiéndome
Para no saltar de la montura!

A veces nos toca bailar
Con la más fea;
Y la cuerda que nos maneja
Es la misma que luego suelta!
El caballo en un giro repentino,
El patrón lo vio desde el corral!
Mandó castrar en el potrero
Y lo vendió a una tropilla
Donde él destroza las entrepiernas
De algún engreído jinete!

Escrita por: Familia / Jorge Guedes / RODRIGO BAUER