395px

Regresando de la Esquila

Jorge Guedes

Voltando da Esquila

Vinha voltando da esquila
Onde fui ganhar os pila lá prás bandas da fronteira
Ouvi um bufido de gaita eo cantar de um índio taita no coice de uma vaneira
Fui entrando de carancho
Ergui meu pala no gancho e enfiei o mango na faca
(Num baile da bossoroca)
(Fiquei chuleando na toca como quem tentea paca)

Pra duas eu dei porteira
Mas quando veio a terceira eu já tava prevenido
E num xote puladinho
Acomodei meu focinho em frente do pé do ouvido
A chinoca suspirava e na vaneira corcoveava pois no amor sempre dei sorte
(Era a filha da lúzia)
(Linda pra tira uma cria com um índio assim do meu porte)

Eu me grudei na pinguancha
Que já foi pedindo cancha pra um achego mais fogoso
E lá num canto da sala eu chamava ela na fala ajeitando a flor do tôso
Não dei vasa pro cansaço
Juntava firme no braço aquele naco de gente
(Pra mim que sou um índio grosso)
(Até na tábua do pescoço eu chairo a ponta do dente)

Passemo a noite tenteando eo gaiteiro cochilando e ás vezes quase caia
Fiquei num canto do salão tapadito de paixão pela morena da luzia
Quando a noite foi embora
Agarrei estrada a fora lá pra estância da porqueta
(Com o lenço todo molhado e um peito machucado rasgado a bico de teta)

Regresando de la Esquila

Regresaba de la esquila
Donde fui a ganar unos pesos por allá en las tierras de la frontera
Escuché el bufido de una gaita y el canto de un indio taita en el ritmo de una vaneira
Entré con cautela
Levanté mi sombrero en el perchero y metí el mango en el cuchillo
(En un baile de bossoroca)
(Me quedé bailando en la cueva como quien intenta cazar un paca)

A dos les di la bienvenida
Pero cuando llegó la tercera ya estaba prevenido
Y en un xote saltarín
Acomodé mi nariz frente al oído
La chica suspiraba y en la vaneira se contoneaba porque en el amor siempre tuve suerte
(Era la hija de Lucía)
(Hermosa para tener una cría con un indio de mi calaña)

Me pegué a la pinguancha
Que ya pedía un acercamiento más apasionado
Y en un rincón de la sala la llamaba en voz baja arreglando la flor del pelo
No le di tregua al cansancio
La abrazaba fuerte aquel pedazo de persona
(Para mí que soy un indio rudo)
(Incluso en la tabla del cuello siento la punta del diente)

Pasamos la noche bailando y el gaitero cabeceando y a veces casi se caía
Me quedé en un rincón del salón tapado de pasión por la morena de Lucía
Cuando la noche se fue
Agarré el camino hacia la estancia de la cerda
(Con el pañuelo todo mojado y un pecho lastimado desgarrado en pico de teta)

Escrita por: Lourenço Notargiácomo / João Sampaio / Jorge Guedes