395px

Viento de Montaña

José Claudio Mezzalira

Brisa Serrana

O camargo bem cedo, café bem forte.
Pinhão maduro no chão, oh traga mais grimpa para sapecar.
Flores e paz, não há o que possa acabar com esta vontade de retornar a esta princesa.
Andar pelo parque ao sol. à casa torno com o desejo de ficar.

Nasci nesta cidade e quero vivenciar dias bons aqui,
E respirar do ar tão puro, brisa serrana tão viva.

Da escada do morro grande eu vejo pequenas casas ao longe.
No salto, a grandeza da força das águas.
Aconchego-me em meio ao frio pra me aquecer, lá fora a grama branqueou.
E é tão alva cor. veja, o orvalho se transformou em cristal.
O pinhão na chapa estalou. matear para aquecer a alma.

Nasci nesta cidade e quero vivenciar dias bons aqui,
E respirar do ar tão puro, brisa serrana tão viva.

Lá fora já clareia no campo.
O vento sopra ao longo da rica coxilha. rastros da história ao norte da serra do pelotas.
Ao clarear o céu de um novo amanhecer surgem as cores fortes de imagens da serra.
Grandioso teatro, praça em frente à catedral, flores pra sonhar.
Sombra amiga no centro, o morro do prudente se impõe, as taipas lembram história.
Raízes que não se arrancam mais, saudade que me faz voltar.

Viento de Montaña

Desde temprano en el campo, café bien cargado.
Piñones maduros en el suelo, oh trae más leña para quemar.
Flores y paz, nada puede acabar con este deseo de regresar a esta tierra.
Caminar por el parque bajo el sol, a casa vuelvo con el deseo de quedarme.

Nací en esta ciudad y quiero vivir días felices aquí,
y respirar el aire tan puro, viento de montaña tan vivo.

Desde la escalera del cerro grande veo pequeñas casas a lo lejos.
En el salto, la grandeza de la fuerza del agua.
Me cobijo en medio del frío para calentarme, afuera la hierba se ha blanqueado.
Y es un color tan blanco, mira, el rocío se ha convertido en cristal.
El piñón en la parrilla chisporrotea, matear para calentar el alma.

Nací en esta ciudad y quiero vivir días felices aquí,
y respirar el aire tan puro, viento de montaña tan vivo.

Ya amanece afuera en el campo.
El viento sopla a lo largo de la rica colina, rastros de historia al norte de la sierra de Pelotas.
Al aclarar el cielo de un nuevo amanecer, aparecen los colores fuertes de las imágenes de la sierra.
Gran teatro, plaza frente a la catedral, flores para soñar.
Sombra amiga en el centro, el cerro del prudente se impone, las tapias recuerdan la historia.
Raíces que ya no se arrancan, la nostalgia que me hace regresar.

Escrita por: