Testemunhas
Se o chicote soubesse porque, estava sendo trançado
Se o machado soubesse porque, estava sendo afiado
Se o madeiro soubesse porque, estava sendo cortado
E se eles falassem, seriamente diriam, Deus seja louvado
Certamente o chicote diria, eu não quero bater
E o machado então responderia, eu não quero cortar
E se alguma coisa, o madeiro, pudesse dizer
Certamente diria este justo, eu não vou levantar
Mas a voz deste três fala alto, na consciência do mundo
Pois eles também são testemunha, do grande amor
E lá dentro da alma humana, eles falam profundo
E trazem a memória o sangue, que ele derramou
Se o martelo soubesse em quem, estava sendo pregado
E se os pregos soubesse em quem, estava transpassado
Se os espinhos soubesse em quem, estava sendo cravado
E se eles falasse certamente diriam, Deus seja louvado
O martelo não sabe a mensagem, que ele pregou
Nem os pregos imagina a rocha, que eles firmaram
Nesta hora tão agonizante, de sofrimento e dor
Os espinhos, não sabem a cabeça, que eles exaltaram
Mas a voz destes fala alto, na consciência do mundo
Pois eles também são testemunhas, do grande amor
E lá dentro da alma humana, eles falam profundo
E trazem a memória o sangue, que ele derramou
Sangue de Jesus
Testigos
Si el látigo supiera por qué, estaba siendo trenzado
Si el hacha supiera por qué, estaba siendo afilado
Si la madera supiera por qué, estaba siendo cortada
Y si ellos hablaran, seriamente dirían, Dios sea alabado
Ciertamente el látigo diría, no quiero golpear
Y el hacha entonces respondería, no quiero cortar
Y si algo, la madera, pudiera decir
Ciertamente diría este justo, no voy a levantar
Pero la voz de estos tres habla fuerte, en la conciencia del mundo
Porque ellos también son testigos, del gran amor
Y allá dentro del alma humana, hablan profundo
Y traen a la memoria la sangre, que él derramó
Si el martillo supiera en quién, estaba siendo clavado
Y si los clavos supieran en quién, estaban traspasados
Si las espinas supieran en quién, estaban siendo incrustadas
Y si ellos hablaran, ciertamente dirían, Dios sea alabado
El martillo no sabe el mensaje, que él proclamó
Ni los clavos imaginan la roca, que ellos firmaron
En esta hora tan agonizante, de sufrimiento y dolor
Las espinas, no saben la cabeza, que ellos exaltaron
Pero la voz de estos habla fuerte, en la conciencia del mundo
Porque ellos también son testigos, del gran amor
Y allá dentro del alma humana, hablan profundo
Y traen a la memoria la sangre, que él derramó
Sangre de Jesús