No Romper da Trança
Bem me lembro o cambaleio
Quando te achei de repente
A lua mudou de quarto
Pra encontrar o sol nascente
Numa manhã preguiçosa
Um mundo novo sorria
Pra potrinha que mamava
Na mãe de primeira cria
No grito firme de forma
Numa mangueira empoeirada
Ganhou um buçal trançado
Teve a crinera aparada
Pela confiança lembrava
A ascendência que tinha
Madrinha da minha infância
Eguaça de montaria
Que triste a desmamada
Da potranca já crescida
Que se viu desconsolada
No tronco de um mangueirão
Enquanto lá pro varzedo
Foi-se a égua pra manada
Mal lembrando o tranco doce
Se planchando num tirão
Teve um outro pro desmame
Um baiozito cabos negros
Que o caseiro lá da estância
Lhe mimou por ser guaxito
Eu que cuidava de longe
Vi no aparte a comoção
De um peitaço contra o arame
E um peão com olhos no chão
Pois entre homem e cavalo
Vive um laço de confiança
Que aguenta feito a trança
Num tombo depois do pealo
O aparte é couro que cede
Frente aos costumes da lida
E a trança rompe estendia
Bem no lado do cavalo
No Romper de la Trenza
Recuerdo claramente el tambaleo
Cuando te encontré de repente
La luna cambió de cuarto
Para encontrar al sol naciente
En una mañana perezosa
Un mundo nuevo sonreía
Para la potranca que mamaba
De su madre primeriza
En el firme grito de forma
En un corral polvoriento
Recibió un cabezal trenzado
Y su crin fue recortada
Por la confianza recordaba
La ascendencia que tenía
Madrina de mi infancia
Yegua de monta
Qué triste la destetada
De la potranca ya crecida
Que se vio desconsolada
En el corralón
Mientras allá en el potrero
La yegua se fue con la manada
Casi olvidando el dulce trote
Estirándose en un jalón
Hubo otro para el destete
Un bayito con crines negras
Que el capataz de la estancia
Mimó por ser potrillo
Yo que cuidaba desde lejos
Vi en la separación la conmoción
De un enfrentamiento contra el alambre
Y un peón con la mirada en el suelo
Pues entre hombre y caballo
Existe un lazo de confianza
Que aguanta como la trenza
En una caída después del galope
La separación es cuero que cede
Frente a las costumbres del trabajo
Y la trenza se rompe extendida
Justo en el costado del caballo