Silmar Saraiva
Dentro dos olhos vidrados no céu
A noite não perdoava
As tempestades, retrocedendo, limpavam meu coração
Nuvens deixavam meu corpo dançando em volta do mesmo calor
Que o chão guardava do Sol, que os pés jogavam no ar
Todas as tardes as ruas inventam doenças para curar
Os urubus vestem ternos de fibra e corpos para fingir
Que a solução pra essa dor é mentir, é lesar e depois se esconder
Eu sinto falta de mim, quando ninguém aparece e explode
Silmar Saraiva tentou ser um santo depois de se machucar
O povo gosta de rir. O povo quer brincar
O povo quer carnaval, quer um dia tranquilo e morrer em paz
A parabólica bebe do espaço todo veneno, feliz
Enquanto as máquinas gemem de amor, outra mulher se despede do tempo
Dentro dos olhos vidrados no céu, a noite não terminava
Nas casas frias, longe de mim, outra canção insistia
Que o corpo fosse um largo sem fim sonhando ser outra vez uma cidade
Repleto de rio e flor, portas abertas, enfim
Cada pedaço espalhado germina com medo de se perguntar
Ontem foi água
Depois tem fogo
É tão difícil saber
Dentro dos olhos vidrados no céu
A noite só respondia em silêncio
Quem viu a cor do jardim, quem trouxe o som dos canhões
Quem levantou as crianças das pedras, quem conseguir escapar
Silmar Saraiva
En los ojos vidriosos en el cielo
La noche no perdonaba
Las tormentas, retrocediendo, limpiaban mi corazón
Las nubes dejaban mi cuerpo bailando alrededor del mismo calor
Que el suelo guardaba del Sol, que los pies lanzaban al aire
Todas las tardes las calles inventan enfermedades para curar
Los buitres visten trajes de fibra y cuerpos para fingir
Que la solución para este dolor es mentir, es engañar y luego esconderse
Echo de menos a mí, cuando nadie aparece y explota
Silmar Saraiva intentó ser un santo después de lastimarse
A la gente le gusta reír. La gente quiere jugar
La gente quiere carnaval, quiere un día tranquilo y morir en paz
La antena parabólica bebe del espacio todo veneno, feliz
Mientras las máquinas gimen de amor, otra mujer se despide del tiempo
En los ojos vidriosos en el cielo, la noche no terminaba
En las casas frías, lejos de mí, otra canción insistía
Que el cuerpo fuera un ancho sin fin soñando ser otra vez una ciudad
Llena de río y flor, puertas abiertas, al fin
Cada pedazo esparcido germina con miedo de preguntarse
Ayer fue agua
Después hay fuego
Es tan difícil saber
En los ojos vidriosos en el cielo
La noche solo respondía en silencio
Quién vio el color del jardín, quién trajo el sonido de los cañones
Quién levantó a los niños de las piedras, quién logró escapar