Romance Fronteiro
Um dia desses fronteiro me larguei de alma bem vinda
Rumo aos floreios de um rancho aonde mora minha linda.
Meu pingo baio escarceia num tranco de madrugada
Gasta distância de léguas, buscando o rumo e mais nada.
Um vento bom de saudade me assopra das laranjeiras
Me adoça a estrada comprida e por nada a vida inteira.
Meu coração de campanha parece que sabe a volta
Chega bem antes de mim, conhece o atalho e se solta.
Quem tem a alma nos olhos de uma florzita de campo
Faz das estrelas da noite um lume de pirilampo.
E junta o silêncio claro de basto, espora e barbela
Com um assobio compassado, sonando coplas pra ela.
Pelo acalanto do vento de desce desde a coxilha
Minha saudade se achega e assim no más desencilha.
Um mate é quase um saludo no doce-amargo de um beijo
Pelo carinho das mãos e um jujo bom de poejo.
Trouxe de tiro esta lua num riso em quarto crescente
Só pra alumbrar os olhos negros da noite que cai silente.
Se enfeita minha primavera com a flor do meu rincão
E um canto de chimarrita que encanta o meu coração.
Canto um romance fronteiro desses que a noite ainda encobre
Nos alvoroços de um pala minguado de rima pobre...
Quedando a noite serena que prometia um abraço
E ela de pala no ombro sonhando aqui nos meus braços.
Romance Fronterizo
Un día de estos, en la frontera, me lancé con el alma bienvenida
Hacia los adornos de un rancho donde vive mi bella.
Mi caballo bayo relincha en un golpe de madrugada
Recorre distancias de leguas, buscando el rumbo y nada más.
Un viento bueno de nostalgia me sopla desde los naranjos
Endulza el largo camino y por nada en la vida entera.
Mi corazón de campo parece saber el regreso
Llega mucho antes que yo, conoce el atajo y se libera.
Quien tiene el alma en los ojos de una florecita de campo
Convierte las estrellas de la noche en una luz de luciérnaga.
Y mezcla el claro silencio de riendas, espuelas y freno
Con un silbido acompasado, cantando coplas para ella.
Por el arrullo del viento que baja desde la colina
Mi nostalgia se acerca y así se desata.
Un mate es casi un saludo en el dulce-amargo de un beso
Por el cariño de las manos y un buen trago de poejo.
Traje de tiro esta luna en una sonrisa en cuarto creciente
Solo para iluminar los ojos negros de la noche que cae en silencio.
Embellece mi primavera con la flor de mi rincón
Y un canto de chamarrita que encanta mi corazón.
Canto un romance fronterizo de esos que la noche aún cubre
En los alborotos de un poncho escaso de rima pobre...
Quedando la noche serena que prometía un abrazo
Y ella con el poncho en el hombro soñando aquí en mis brazos.