Por Onde As Casas Andam Em Silêncio
Um trilho, um barco, um traço no papel
Um vaso transbordando água da chuva
Um tronco, um céu borrado, um véu sem véu
Um azulejo gasto, as unhas sujas
Do tempo que passou limpando as unhas
O eco dos invernos e dos grilos
O absinto das algas marinhas
O tanto que aprendi riscando os vidros
O álcool das promessas esquecidas
O cravo das verdades inventadas
Palavras que escutei sem serem ditas
E outras que falei sem dizer nada
Um signo regido por si mesmo
Um erro repetido por mil vezes
Um banco num jardim com flores secas
Palavras que se perdem mas não rimam
Todas essas coisas me contaminam
O árido rumor que vem dos livros
Os intestinos longos da saudade
Um sino de metal rachando a tarde
Tornando as coisas ′inda mais confusas
O amor e seus cabelos de medusa
O amor e seus recibos não guardados
O amor e seus caninos arqueados
O amor e seus passivos agressivos
O penúltimo dos últimos avisos
Os adesivos rotos do passado
O passo que antecipa o outro passo
A ponte desabando lentamente
Um quarto quente cada vez mais quente
Até que em torno tudo se congele
Camada fina sobre o sal da pele
Enquanto os travesseiros se harmonizam
Todas essas coisas me contaminam
A prataria herdada da família
A ventania solta pela casa
Um pássaro arrancando a própria asa
Cuidado com aquilo que deseja
Um gárgula no alto de uma igreja
Um corpo descartável um artifício
Tijolos empilhados com desleixo
A forma geométrica dos cílios
As ilhas deslizando meio a esmo
A horta consagrada a um Deus asteca
Um Deus criando o fogo, um outro a água
Pra fonte que não jorra e nunca seca
Um velho projetando labirintos
Um rosto parecido com um espelho
O leite das estrelas noite adentro
Alimentando os ermos vilarejos
Por onde as casas andam em silêncio
Todas essas coisas me contaminam
Por Donde las Casas Caminan en Silencio
Un riel, un barco, un trazo en el papel
Un jarrón desbordando agua de lluvia
Un tronco, un cielo borroso, un velo sin velo
Un azulejo desgastado, las uñas sucias
Del tiempo que pasó limpiando las uñas
El eco de los inviernos y de los grillos
El absenta de las algas marinas
Lo mucho que aprendí rayando los vidrios
El alcohol de las promesas olvidadas
El clavo de las verdades inventadas
Palabras que escuché sin ser dichas
Y otras que dije sin decir nada
Un signo regido por sí mismo
Un error repetido mil veces
Un banco en un jardín con flores secas
Palabras que se pierden pero no riman
Todas esas cosas me contaminan
El árido rumor que viene de los libros
Los intestinos largos de la nostalgia
Una campana de metal rompiendo la tarde
Haciendo las cosas aún más confusas
El amor y sus cabellos de medusa
El amor y sus recibos no guardados
El amor y sus colmillos arqueados
El amor y sus pasivos agresivos
El penúltimo de los últimos avisos
Los adhesivos rotos del pasado
El paso que anticipa el otro paso
El puente desmoronándose lentamente
Una habitación caliente cada vez más caliente
Hasta que todo alrededor se congele
Capa fina sobre la sal de la piel
Mientras las almohadas se armonizan
Todas esas cosas me contaminan
La platería heredada de la familia
La ventisca suelta por la casa
Un pájaro arrancándose el ala
Cuidado con lo que deseas
Una gárgola en lo alto de una iglesia
Un cuerpo desechable, un artificio
Ladrillos apilados descuidadamente
La forma geométrica de las pestañas
Las islas deslizándose a la deriva
El huerto consagrado a un Dios azteca
Un Dios creando el fuego, otro el agua
Para una fuente que no brota y nunca seca
Un anciano proyectando laberintos
Un rostro parecido a un espejo
La leche de las estrellas en la noche
Alimentando los yermos poblados
Por donde las casas caminan en silencio
Todas esas cosas me contaminan
Escrita por: Juliano Holanda