Kinder der Sonne
Von Glocken geweckt jeden Morgen
das Abendlied sang uns der Wind.
Im Haus zwischen Bäumen geborgen
wo Kinder die Glücksbringer sind.
Erst war´n wir wie Bruder und Schwester
dann hat uns die Sonne berührt.
Wir sah´n mit erwachenden Augen
wie uns der Sommer verführt.
Da träumen die Kinder der Sonne
von damals im glücklichem Tal.
Dort schenkten uns Himmel und Erde
einen Sonnenstrahl.
Wir sind die Kinder der Sonne
und tragen im Herzen ihr Licht.
Verschenken es wieder, an unsre Kinder
denn sterben darf es nicht.
Wird Liebe gegeben, dann darfst Du sie nehmen
Sie ist das Sonnenlicht.
Für uns blieb ein ewiges Lächeln
das Wunder des Leben`s verspricht.
Drum schläft neben uns in dem Bettchen
ein seeliges Kindergesicht.
Gestreichelt von Mond und den Sternen
so gibt ihm die Nacht ihre Ruh
und schickt so wie damals uns beiden
silberne Perlen dazu.
Da träumen die Kinder der Sonne
von damals im glücklichem Tal.
Dort schenkten uns Himmel und Erde
einen Sonnenstrahl.
Wir sind die Kinder der Sonne
und tragen im Herzen ihr Licht.
Verschenken es wieder, an unsre Kinder
denn sterben darf es nicht.
Wird Liebe gegeben, dann darfst Du sie nehmen
Sie ist das Sonnenlicht.
Da träumen die Kinder der Sonne
von damals im glücklichem Tal.
Dort schenkten uns Himmel und Erde
einen Sonnenstrahl.
Wir sind die Kinder der Sonne
und tragen im Herzen ihr Licht.
Verschenken es wieder, an unsre Kinder
denn sterben darf es nicht.
Wird Liebe gegeben, dann darfst Du sie nehmen
Sie ist das Sonnenlicht.
...wird Liebe gegeben
dann darfst Du sie nehmen
sie ist das Sonnenlicht.
Hijos del Sol
Despertados por campanas cada mañana
el viento nos cantaba la canción de la tarde.
En la casa resguardada entre árboles
donde los niños son portadores de la suerte.
Al principio éramos como hermanos y hermanas
luego nos tocó el sol.
Con ojos que despertaban
vimos cómo el verano nos seduce.
Ahí sueñan los niños del sol
de aquellos tiempos en el valle feliz.
Donde el cielo y la tierra nos regalaron
un rayo de sol.
Somos los hijos del sol
y llevamos su luz en el corazón.
La regalamos de nuevo, a nuestros hijos
porque no puede morir.
Si se da amor, entonces puedes tomarlo
es la luz del sol.
Para nosotros quedó una sonrisa eterna
que promete el milagro de la vida.
Por eso duerme junto a nosotros en la cunita
un rostro de niño bendito.
Acariciado por la luna y las estrellas
la noche le da su descanso
y nos envía, como en aquel entonces a los dos
perlas plateadas también.
Ahí sueñan los niños del sol
de aquellos tiempos en el valle feliz.
Donde el cielo y la tierra nos regalaron
un rayo de sol.
Somos los hijos del sol
y llevamos su luz en el corazón.
La regalamos de nuevo, a nuestros hijos
porque no puede morir.
Si se da amor, entonces puedes tomarlo
es la luz del sol.
Ahí sueñan los niños del sol
de aquellos tiempos en el valle feliz.
Donde el cielo y la tierra nos regalaron
un rayo de sol.
Somos los hijos del sol
y llevamos su luz en el corazón.
La regalamos de nuevo, a nuestros hijos
porque no puede morir.
Si se da amor, entonces puedes tomarlo
es la luz del sol.
...si se da amor
entonces puedes tomarlo
es la luz del sol.