Corpos Sobre Corpos
Raízes velhas cobrindo tudo quem sobrou entre lama e pobreza que o tempo criou.
Somos amontoados por um paradigma que nos marca pela dor.
Vagamos esquecimento sem conquistas presos num deserto de sofrimento.
Sim não temos nada para oferecer, nem pelo que crescer.
Somos a face da gloria que deus abandonou e a terra tem medo de olhar.
Somos a face da gloria que deus abandonou e a terra tem medo de olhar.
Somos a face da gloria que deus abandonou e a terra tem medo de olhar.
Somos a face da gloria que deus abandonou e a terra tem medo de olhar.
No pais da terra todos amontoamos entre lama e pedra .
Nos dão moedas de ouro pra esquecer a dor do corpo.
Lutaremos a guerra da fome com milhões de soldados sem nome.
Somos amontoados por um paradigma que nos marca pela dor.
Corpos sobre corpos cobrindo tudo que sobrou em entre medo e fracasso que o tempo criou.
Somos a face da gloria que deus abandonou e a terra tem medo de olhar.
Corpos sobre corpos cobrindo tudo que sobrou entre medo e fracasso que o tempo criou.
Elevaremos nosso espírito pra lugar nenhum, pra consumir tudo que sobrou dessa paisagem fedida.
E nos viveremos e presenciaremos o fim dessa paisagem fétida.
Cuerpos Sobre Cuerpos
Raíces viejas cubriendo todo lo que quedó entre lodo y pobreza que el tiempo creó.
Estamos amontonados por un paradigma que nos marca por el dolor.
Vagamos en el olvido sin logros, atrapados en un desierto de sufrimiento.
Sí, no tenemos nada que ofrecer, ni por lo que crecer.
Somos la cara de la gloria que Dios abandonó y la tierra tiene miedo de mirar.
Somos la cara de la gloria que Dios abandonó y la tierra tiene miedo de mirar.
Somos la cara de la gloria que Dios abandonó y la tierra tiene miedo de mirar.
Somos la cara de la gloria que Dios abandonó y la tierra tiene miedo de mirar.
En el país de la tierra todos nos amontonamos entre lodo y piedra.
Nos dan monedas de oro para olvidar el dolor del cuerpo.
Lucharemos la guerra del hambre con millones de soldados sin nombre.
Estamos amontonados por un paradigma que nos marca por el dolor.
Cuerpos sobre cuerpos cubriendo todo lo que quedó entre miedo y fracaso que el tiempo creó.
Somos la cara de la gloria que Dios abandonó y la tierra tiene miedo de mirar.
Cuerpos sobre cuerpos cubriendo todo lo que quedó entre miedo y fracaso que el tiempo creó.
Elevaremos nuestro espíritu a ningún lugar, para consumir todo lo que quedó de este paisaje hediondo.
Y viviremos y presenciaremos el fin de este paisaje fétido.