Herren
Sie sind so hart, so ungeheuer lässig
sie weinen nie, und wenn dann unbemerkt.
Sie finden Liebe äußerst nebensächlich
und schätzen Banken, Panzer und ihr Schwert.
Sie geben sich wie strenge Argentinier
sie sind durchblutet wie ein rohes Steak.
Und wenn sie abends ihre alten Lieder
lauthals brüllen, dann hör ich lieber weg.
Sie sind sehr stark, nicht nur in Uniformen,
sie haben Macht, das steht auf jedem Scheck.
Sie schaffen Ordnung nach bewährten Normen,
fließt etwas Blut, erfüllt es seinen Zweck.
Doch wenn sie lieben, dann als Kamerad,
einem Weibe wohlgesinnt,
und sie bocken nur nach Gutsherrenart,
kurz und heftig, aber bestimmt.
Herren, Herren, Herren!
Man sieht sie überall zu allen Zeiten,
ein jeder Herr hat auch noch einen Sohn,
die wollen alle für den Fortschritt streiten,
es sind die Herzschrittmacher der Nation.
Ihr Schreibtisch ist wie eine Guillotine,
sie sind auch Mensch, doch täusche Dich nicht,
denn sie morden mit unschuldiger Mine
ja, der Herr hat auch ein Damengesicht
Herren, Herren, Herren!
Beamte, Gurus und auch Generale
nicht mal im Grabe sehen wir uns gleich.
Die Herrlichkeit trägt eine goldne Schale,
und die heißt Macht, lebendig und als Leich.
Ich will das Wort aus meinem Leben streichen,
den Herren dienen war nie meine Pflicht,
sie mögen doch als Kloaufschriften reichen
es kommt der Tag, der unsere Herzen bricht.
Herren, Herren, Herren!
Señores
Son tan duros, tan increíblemente relajados
nunca lloran, y si lo hacen, pasa desapercibido.
Consideran el amor extremadamente trivial
y valoran los bancos, los tanques y su espada.
Se comportan como estrictos argentinos
están impregnados como un filete crudo.
Y cuando por la noche cantan a todo pulmón
sus viejas canciones, prefiero hacer oídos sordos.
Son muy fuertes, no solo en uniforme
tienen poder, eso lo dice cada cheque.
Establecen orden según normas probadas
si fluye sangre, cumple su propósito.
Pero cuando aman, lo hacen como camaradas
benevolentes con una mujer,
y solo se rebelan al estilo de los señores
breve y enérgicamente, pero con determinación.
¡Señores, señores, señores!
Se les ve en todas partes en todo momento
cada señor también tiene un hijo,
todos quieren luchar por el progreso
son los marcapasos de la nación.
Su escritorio es como una guillotina
ellos también son humanos, pero no te equivoques,
pues asesinan con una apariencia inocente
sí, el señor también tiene un rostro de dama.
¡Señores, señores, señores!
Funcionarios, gurús y también generales
ni siquiera en la tumba somos iguales.
La gloria lleva un cuenco dorado
y se llama poder, vivo y como cadáver.
Quiero borrar la palabra de mi vida
servir a los señores nunca fue mi deber,
que les basten como inscripciones de baño
llegará el día que rompa nuestros corazones.
¡Señores, señores, señores!