Abbracciami
Stanno come in gruppo e sono lì,
tutte le miserie degli uomini
- l'esito di quel che non si sa -
e c'è la sola vanità che può respingerle,
spostando il giorno in cui dovrà soccombere.
Stanno… e non si estingueranno mai.
E per questo esistono le favole,
che raccontano di un aldilà
dove trovar di nuovo ciò che andremo a perdere:
amori… affetti… Ed è compassionevole.
Abbracciami e baciami con il baccano della felicità:
godiamoci con voluttà. Godiamoci.
"Everything's vanity" is what you say,
My sweet, sweet love (rispose lei)
But "everything" means that even these words are vain.
My love (ancora lei)
"Everything can be beautiful now" I say,
My dove…
Also beauty must die anyway.
Stanno pronte ad ogni evenienza:
nello sguardo di quel vecchio instabile,
dietro al gran cespuglio, proprio là,
e nel portamonete di quello sbruffone che
gioca all'idiota con le sue macchine.
Stanno… e non potrai starne senza,
non per sempre, dolce mia adorabile.
Perciò, come fa la vanità,
spostiamoci dall'ombra che le genera,
sapendo che non vorrà dire vincerle.
Abbracciami e baciami con il baccano della felicità:
godiamoci con voluttà. Godiamoci…
Abrázame
Están como en grupo y están allí,
todas las miserias de los hombres
- el resultado de lo que no se sabe -
y está la única vanidad que puede rechazarlas,
moviendo el día en que deberá sucumbir.
Están... y nunca se extinguirán.
Y por eso existen las fábulas,
que cuentan de un más allá
donde encontrar de nuevo lo que vamos a perder:
amores... afectos... Y es compasivo.
Abrázame y bésame con el ruido de la felicidad:
disfrutemos con deleite. Disfrutemos.
"Todo es vanidad" es lo que dices,
Mi dulce, dulce amor (respondió ella)
Pero "todo" significa que incluso estas palabras son vanas.
Mi amor (otra vez ella)
"Todo puede ser hermoso ahora" digo,
Mi paloma...
También la belleza debe morir de todos modos.
Están listas para cualquier eventualidad:
en la mirada de ese viejo inestable,
detrás del gran arbusto, justo allí,
y en la billetera de ese fanfarrón que
juega al idiota con sus máquinas.
Están... y no podrás estar sin ellas,
no para siempre, mi adorable dulzura.
Por lo tanto, como hace la vanidad,
nos movamos de la sombra que las genera,
sabiendo que no significará vencerlas.
Abrázame y bésame con el ruido de la felicidad:
disfrutemos con deleite. Disfrutemos...
Escrita por: Cristiano Godano / Marlene Kuntz