Stern Vom Praterstern
Im Cafe sitzt in da Frua scho nebn da Jukebox.
Schaust aus ois wasd von gestan übabliebn.
Zu vü Promü und zu vü Foitn fia dei Alta
Nebn dia host dein Hund am Bodn liegn.
Dea is fost so grau ois wiastas du im Gsicht bist
und ea is onduliat wia frisch vom Frisea.
Und du bist blond, sowos von blond, daß des a Gfoa is,
oba des is gfrogt sogst - in da Hockn - und de is schwea.
Du host amoi an Mann ghobt,
heit host gelegentlich an Herrn.
Bist vü z´lang auf eam gstandn und
jetzt stehst am Praterstern.
Jede Nocht de söbe oide Leia.
Ned vü Vakehr weu de Zeitn san vuabei.
Z´vü Zeit zum Denkn und do kummt ma auf Gedankn,
oba des gibt se nochn viatn Ochtl Wein.
Du host amoi an Mann ghobt,
heit host gelegentlich an Herrn.
Bist vü z´lang auf eam gstandn und
jetzt stehst am Praterstern.
Im Cafe gibts zua Melange den ´Apache´.
Des erinnat di an dein Buam, sogst, und dea is im Heim.
Des dazöhst seit 15 Joa, oba kan follats ei di do zu stean,
weu du bist da Stern vom Praterstern.
Du host amoi an Mann ghobt,
heit host gelegentlich an Herrn.
Bist vü z´lang auf eam gstandn und
jetzt stehst am Praterstern.
Estrella del Praterstern
En el café sentada temprano junto a la jukebox.
Mirando todo lo que quedó de ayer.
Demasiadas promesas y demasiadas caídas para tu edad.
Al lado tuyo, tu perro yace en el suelo.
Él es casi tan gris como tú en el rostro
y tiene el cabello ondulado como recién salido de la peluquería.
Y tú eres rubia, tan rubia que es una locura,
pero es una locura que dices - en la esquina - y es difícil.
Una vez tuviste un hombre,
ahora ocasionalmente tienes un señor.
Estuviste mucho tiempo a su lado y
ahora estás en el Praterstern.
Cada noche la misma vieja canción.
No mucho tráfico porque los tiempos han pasado.
Demasiado tiempo para pensar y ahí es cuando vienen los pensamientos,
pero eso se soluciona con otro vaso de vino.
Una vez tuviste un hombre,
ahora ocasionalmente tienes un señor.
Estuviste mucho tiempo a su lado y
ahora estás en el Praterstern.
En el café sirven un 'Melange' llamado 'Apache'.
Eso te recuerda a tu chico, dices, y él está en casa.
Llevas diciéndolo desde hace 15 años, pero nadie te sigue el juego aquí,
porque tú eres la estrella del Praterstern.
Una vez tuviste un hombre,
ahora ocasionalmente tienes un señor.
Estuviste mucho tiempo a su lado y
ahora estás en el Praterstern.