395px

Siete Sonetos (Poesía)

Laécio Beethoven

Sete Sonetos (Poesia)

Para um só humano são duas sentenças
Os três mosqueteiros são quatro. Que contas!
São cinco os sentidos. O que mais tu me aprontas?
Meia dúzia de idas, milhões de nascenças

Queria saber entender muitas crenças
Depois transcrever, como hoje me apontas
Oh! Mundo das letras. Nos versos, confrontas
De sete sonetos, nobrezas intensas

Que se faça ouvir no soneto primeiro
O verbo da culpa de ser estrangeiro
Na pátria, no lar ou na mente alheia

Que se veja o risco no ter avareza
Por terra, petróleo, por água ou riqueza
Oh! Sol sábio amigo! Traz-me a lua-cheia

De quadras e ricas setilhas violeiras
Lendária contagem de vidas felinas
Mulheres setênias, ainda meninas
Esperam dobrar para serem meeiras

Do filho que nasce no véu da poeira
A outra metade pertence às campinas
Seus sonhos remotos são velhas colinas
Seguindo cortejos, subindo ladeiras

Se lhe for possível, luar, docemente
Cobrir essa virgem que, precocemente
Deu luz e destino de pré-emigrante

Proteja e banhe os grãos desse milho
Para o “filho-da-mãe” quando for “pai-do-filho”
Levar dessa roça um orgulho gigante

Oh! Sol das quenturas! Tu não exageras
Mantendo aquecidos teus filhos, tuas crias
Oh! Gelo distante! Tu nunca resfrias
Nas faces marcadas, as sete crateras

Mas sendo consenso o sábio de veras
Misture-os. Traga às nossas bacias
Aos chicos e mares as águas sadias
“Termo-controladas”. Pra gente? Espera!

Não deixe que nada padeça de sede
Nem peixe, nem bicho, nem galho, nem rede
Que sempre serão mais humanos que nós

E, sem disparate às flores que colho
Suplique a essa estrela: Arregale um só olho
Usando meia luz, meio grau, meia voz

O vento moderno soprando fresquinho
Desnuda o caminho que traz a “internet”
“ On line”, “e-mail”, “orkut”, “delete”
Quem tem vinte e sete é quase velhinho

O escriba que ainda em seu pergaminho
Rabisca histórias, com o novo compete
O navegador lema “mouse” ou “disquete”
O pombo-correio nem é passarinho

O forno da mídia cremando conceitos
É inatives a ativos perfeitos
O vasto universo tão tátil, tão nu

A mão sobre a roda, a luz, o alento
Ao “analfabite”, distanciamento
O sono das filas... “neo-carandiru”!

As tais maravilhas do mundo, anões
As notas da escala, o sete, em setembro
O dois junto ao cinco no mês de dezembro
As cores do arco, os sete grilhões

Os pães e peixinhos, multiplicações
Pecados mortais, capitais... Ainda lembro
Tem sete cabeças o bicho sem membros
Sete cavaleiros, suas revelações

A veracidade não faz coincidência
Nas somas e contos mostrar veemência
Parece omitir contas de mentiroso

Pois sete sonetos, fantasticamente
Imergem palavras a fundo na mente
A palmos, em sete, fecunda-se o gozo

Nos corpos, em chama tão peculiar
Concebe-se o filho; croqui de pessoa
Coração do corpo, do barco a proa
Cunhã na aldeia, na igreja o altar

Pai “onipresente”, implúvia, radar
Com atos e fatos o anjo abençoa
O amor compartilha, à família se doa
Ao gomo, a glória; aos netos, um lar

No sétimo dia descansa, à mercê
À cria compete vivar o dever
Em hinos ou nênias berrar alto e forte

Não mate com vícios a vida que prega!
Garimpe a excelência que a honra não nega!
Contrário caminho explica a morte

Agora proclama, à língua afiada
O som derradeiro na conta dos sete
O eco da rima o vento repete
Aos homens de bem a honrosa jornada

Em cena a paixão, ora palavreada
Com o refinamento que ao sábio compete
No foco esses corpos de reis e valetes
Em anos de copas e bola encantada

Tomai e bebei, audições piedosas
As sãs poesias, tão melodiosas
Embora calosos, descalços no solo

Os pés que conduzem tais corpos a planos
Jamais povoados por falsos fulanos
Os filhos sem pátria, sem mátria, sem colo

Siete Sonetos (Poesía)

Para un solo humano son dos sentencias
Los tres mosqueteros son cuatro. ¡Qué cuentas!
Son cinco los sentidos. ¿Qué más me traes?
Media docena de idas, millones de nacencias

Quería entender muchas creencias
Luego transcribir, como hoy me señalas
¡Oh! Mundo de las letras. En los versos, confrontas
De siete sonetos, noblezas intensas

Que se haga oír en el soneto primero
El verbo de la culpa de ser extranjero
En la patria, en el hogar o en la mente ajena

Que se vea el riesgo de no tener avaricia
Por tierra, petróleo, por agua o riqueza
¡Oh! Sol sabio amigo! Tráeme la luna llena

De cuartetas y ricas seguidillas guitarreras
Legendaria cuenta de vidas felinas
Mujeres setenias, aún niñas
Esperan doblar para ser medieras

Del hijo que nace en el velo del polvo
La otra mitad pertenece a los campos
Sus sueños remotos son viejas colinas
Siguiendo cortejos, subiendo cuestas

Si le es posible, luna, dulcemente
Cubrir a esa virgen que, precozmente
Dio luz y destino de pre-emigrante

Protege y baña los granos de este maíz
Para el 'hijo de la madre' cuando sea 'padre del hijo'
Llevar de este campo un orgullo gigante

¡Oh! Sol de las calores! Tú no exageras
Manteniendo calientes a tus hijos, tus crías
¡Oh! Hielo distante! Tú nunca enfrías
En las caras marcadas, las siete crateras

Pero siendo consenso el sabio de verdad
Mézclalos. Trae a nuestras cuencas
A los chicos y mares las aguas saludables
'Termo-controladas'. ¡Para la gente? ¡Espera!

No dejes que nada padezca de sed
Ni pez, ni bestia, ni rama, ni red
Que siempre serán más humanos que nosotros

Y, sin desvarío a las flores que recojo
Suplica a esa estrella: Abre un solo ojo
Usando media luz, medio grado, media voz

El viento moderno soplando fresquito
Desnuda el camino que trae el 'internet'
'En línea', 'correo electrónico', 'orkut', 'eliminar'
Quien tiene veintisiete es casi viejito

El escriba que aún en su pergamino
Rasguña historias, con lo nuevo compite
El navegante lema 'ratón' o 'disquete'
La paloma mensajera ni es pájaro

El horno de los medios cremando conceptos
Es inactivos a activos perfectos
El vasto universo tan táctil, tan desnudo

La mano sobre la rueda, la luz, el aliento
Al 'analfabeta', distanciamiento
El sueño de las filas... ¡'neo-carandiru'!

Las tales maravillas del mundo, enanos
Las notas de la escala, el siete, en septiembre
El dos junto al cinco en el mes de diciembre
Los colores del arco, los siete grilletes

Los panes y pececillos, multiplicaciones
Pecados mortales, capitales... Aún recuerdo
Tiene siete cabezas el bicho sin miembros
Siete jinetes, sus revelaciones

La veracidad no hace coincidencia
En las sumas y cuentos mostrar vehemencia
Parece omitir cuentas de mentiroso

Pues siete sonetos, fantásticamente
Inmersan palabras a fondo en la mente
A palmos, en siete, se fecunda el gozo

En los cuerpos, en llama tan peculiar
Se concibe el hijo; boceto de persona
Corazón del cuerpo, de la nave la proa
Cunhá en la aldea, en la iglesia el altar

Padre 'omnipresente', impluvia, radar
Con actos y hechos el ángel bendice
El amor comparte, a la familia se entrega
Al brote, la gloria; a los nietos, un hogar

En el séptimo día descansa, a merced
Al crío le toca vivir el deber
En himnos o nanas gritar alto y fuerte

¡No mates con vicios la vida que predicas!
¡Busca la excelencia que el honor no niega!
Contrario camino explica la muerte

Ahora proclama, la lengua afilada
El sonido final en la cuenta de los siete
El eco de la rima el viento repite
A los hombres de bien la honrosa jornada

En escena la pasión, ahora palabrada
Con el refinamiento que al sabio compete
En el foco esos cuerpos de reyes y sotas
En años de copas y bola encantada

Tomad y bebed, audiencias piadosas
Las sanas poesías, tan melodiosas
Aunque callosos, descalzos en el suelo

Los pies que conducen tales cuerpos a planos
Jamás poblados por falsos fulanos
Los hijos sin patria, sin madre, sin regazo

Escrita por: Laecio Beethoven