Entre o Preto e o Branco
Entorpecido acordei na manada
Onde vi à cabeça um cowboy confiante
Bati com o piso no piso e pisada
A terra estremeceu entre o pós e o ante
O pé e o pó predisseram do nada
O medo do cowboy e o caos dominante
Um dedo estalou, rebentou debandada
Um grito estridente, um ruído vibrante
A Terra tremeu à queda da fachada
E o gado em corrida, o cowboy delirante
Calcou no cavalo, em fuga, retirada
Seguindo-lhe os passos o bicho gigante
Meu corpo vibrou, ficou leve tal nada
De mente vazia a pairar sobre o manto
Os pés levantaram, p'ra lá da manada
Não eram mil corpos, mas um só gigante
Voava, vivia, voltava-me e via
P'ra lá da parada do povo, adiante
Lampejo surgia na mente vazia
Bola recalcada pungente e cortante
Enquanto a frenia dos povos comia
De raiva, de azia, vontade vibrante
O LAU só subia e sorria que via
A verdade crescente num quadro minguante
Mas ele não sabia que enquanto subia
A serpente crescia escondida num canto
A raza razia que a mente fazia
Entre o branco e o preto, entre o escuro e o brilhante
Fingia que via, entendia, sabia
Mas era tudo oco, vazio entre o tanto
Hoje via mas via que o hoje era via
De ilusão, intriga, de sonho cessante
Acabou a magia, acordou para o dia
Almejou poesia e rumou a levante
Entretanto lia, compunha, escrevia
Meditava e via, transformando em canto
Não aquilo que queria, mas o que sabia
Sair-lhe do sangue, ser causa de espanto
E isso trazia paixão, fantasia
Narciso crescia, babel elefante
A casa vazia falava, mentia
Por voz doentia, soando distante
O corpo tremia se a mente fugia
P'ra parte sombria num medo minante
A vida fugia e o medo sorria
Numa voz cansada que gritou clamante
Enquanto eu subia p'lo céu eu descia
Raízes tocaram o inferno de Dante
Se queria essa luz onde a vera vivia
Extraía do escuro a estrela cintilante
E assim vencia a verdade sombria
Do caos entre o dia, da luz entre o pranto
Raiou geometria, mil luzes, esquadria
E a fase mania surgiu triunfante
E na epifania, nasceu alquimia
E a luta constante entre a sede e o santo
Entre el Negro y el Blanco
Aturdido desperté en la manada
Donde vi a la cabeza a un vaquero confiado
Golpeé con el pie en el suelo y pisoteado
La tierra tembló entre el polvo y el antes
El pie y el polvo predijeron de la nada
El miedo del vaquero y el caos dominante
Un dedo chasqueó, estalló la estampida
Un grito estridente, un ruido vibrante
La Tierra tembló al caer la fachada
Y el ganado corriendo, el vaquero delirante
Montó en el caballo, huyendo, retirada
Siguiéndole los pasos el animal gigante
Mi cuerpo vibró, quedó ligero como nada
De mente vacía flotando sobre el manto
Los pies se levantaron, más allá de la manada
No eran mil cuerpos, sino uno gigante
Volaba, vivía, volvía y veía
Más allá del desfile del pueblo, adelante
Un destello surgía en la mente vacía
Bola reprimida punzante y cortante
Mientras la furia de los pueblos comía
De rabia, de acidez, voluntad vibrante
El LAU solo subía y sonreía al ver
La verdad creciente en un cuadro menguante
Pero él no sabía que mientras subía
La serpiente crecía escondida en un rincón
La raza rastrera que la mente hacía
Entre el blanco y el negro, entre lo oscuro y lo brillante
Fingía que veía, entendía, sabía
Pero todo era hueco, vacío entre tanto
Hoy veía pero veía que el hoy era vía
De ilusión, intriga, de sueño cesante
Se acabó la magia, despertó para el día
Anheló poesía y partió hacia el este
Mientras tanto leía, componía, escribía
Meditaba y veía, transformando en canto
No lo que quería, sino lo que sabía
Saliendo de su sangre, siendo causa de asombro
Y eso traía pasión, fantasía
Narciso crecía, babel elefante
La casa vacía hablaba, mentía
Con voz enfermiza, sonando distante
El cuerpo temblaba si la mente escapaba
Hacia la parte sombría en un miedo inminente
La vida escapaba y el miedo sonreía
En una voz cansada que gritó clamorosa
Mientras yo subía por el cielo yo descendía
Raíces tocaron el infierno de Dante
Si quería esa luz donde la verdad vivía
Extraía de la oscuridad la estrella brillante
Y así vencía la verdad sombría
Del caos entre el día, de la luz entre el llanto
Amaneció geometría, mil luces, escuadra
Y la fase manía surgió triunfante
Y en la epifanía, nació alquimia
Y la lucha constante entre la sed y lo sagrado