Mulher
Muitas foram as vezes que senti-me desprezada por ser o que sou.
Ultrapassei obstáculos, fui derrubada, reergui-me, segui...
Lutei com minha própria classe, esbravejei, e muitas vezes fraquejei.
Homenageei com sentimento profundo quem colocou-me no chão.
Enrijecida tornei-me pelos tombos, afrontas e insultos.
Recorri ao bom senso e permaneci calada, trabalhando em silêncio.
Suor não me faltou, uma vida de labor me sustentou.
Íntimo vitorioso à cada palavra contra mim lançada.
Maior evidência não podia acontecer, minha classe começava vencer.
Brinquei de submissão, foi divertido, via em semblantes, o sabor da ilusão.
Ontem, nem falava, hoje solto a voz clara e firme para que todos ouçam.
Longo foi o tempo de luta para a vitória alcançar...Ela chegou!!!
Odioso preconceito se dissipa a todo vapor.
Doei sorrisos aos insultos proferidos por mentes menos esclarecidas.
Ondeei nas estradas da vida, mas consegui ser admirada, respeitada.
Agora, pouca coisa resta a fazer, é só continuar procurando espaço.
Melhorando a cada amanhecer, em cada entardecer...Anoitecer.
Ouvir o coração misturado com a razão, então, resplandecer.
Rumar para o infinito sentimento de mulher e vitoriosa permanecer.
Mujer
Hubo muchas veces en las que me sentí despreciada por ser quien soy.
Superé obstáculos, fui derribada, me levanté y seguí...
Luché con mi propia clase, grité, y muchas veces flaqueé.
Honré con profundo sentimiento a quien me puso en el suelo.
Me fortalecí con las caídas, desafíos e insultos.
Recurrí al buen juicio y permanecí en silencio, trabajando en silencio.
No me faltó el sudor, una vida de trabajo me sostuvo.
Triunfé en cada palabra en mi contra.
No podía haber una mayor evidencia, mi clase comenzaba a ganar.
Jugué a la sumisión, fue divertido, vi en los rostros el sabor de la ilusión.
Ayer, apenas hablaba, hoy suelto mi voz clara y firme para que todos escuchen.
Fue largo el tiempo de lucha para alcanzar la victoria... ¡Ella llegó!
El odioso prejuicio se disipa a toda marcha.
Regalé sonrisas a los insultos proferidos por mentes menos iluminadas.
Navegué por los caminos de la vida, pero logré ser admirada, respetada.
Ahora, queda poco por hacer, solo seguir buscando espacio.
Mejorando con cada amanecer, en cada atardecer... Anochecer.
Escuchar al corazón mezclado con la razón, y así brillar.
Rumbo al infinito sentimiento de mujer y permanecer victoriosa.