Prepare-se, Quem Sabe É Agora!
Prepare-se amada igreja, o teu noivo esta voltando.
Rodeado por seus anjos, ansioso pra te encontrar.
Prepare-se amada igreja o momento esta chegando. Já é quase meia-noite. Ouça o noivo te chamando pra subir....
Jesus vem pra buscar sua igreja, sua amada noiva que comprou com seu sangue lá na cruz.
Ele vem rodeado de poder e gloria.
Ele brilha mais que a luz.
Sobre um cavalo branco vem Jesus!
Quem sabe é agora o momento do céu se abrir.
As trombeta tocar.
De Deus com poder se manifestar.
De o manto cair sobre nós sua igreja.
De os anjos cantarem "venceram a peleja".
Quem sabe é agora o momento do Senhor voltar.
E a igreja arrebatada subir.
E no céu a face do Senhor contemplar.
De cessar o pranto. E do sonho se realizar.
Quem sabe é agora!
Choro, tristeza e dor, tudo aniquilado pelas mãos do Senhor.
E o diabo derrotado, envergonhado, frustrado e humilhado, pois a igreja perseguida triunfou.
E as portas do inferno não prevaleceram...
E aqueles que negaram a Palavra, crentes e descrentes, chorando arrependidos estarão.
Pois com seus próprios olhos irão ver que não era ilusão. Nessa hora as portas da graça se fecharão!
Meu Deus!
¡Prepárate, Quién Sabe Es Ahora!
Prepárate amada iglesia, tu novio está regresando.
Rodeado por sus ángeles, ansioso por encontrarte.
Prepárate amada iglesia, el momento está llegando. Ya es casi medianoche. Escucha al novio llamándote a subir...
Jesús viene a buscar a su iglesia, a su amada novia que compró con su sangre en la cruz.
Viene rodeado de poder y gloria.
Brilla más que la luz.
¡Sobre un caballo blanco viene Jesús!
Quién sabe si es ahora el momento en que el cielo se abrirá.
Las trompetas sonarán.
Que Dios se manifieste con poder.
Que el manto caiga sobre nosotros, su iglesia.
Que los ángeles canten 'han vencido la batalla'.
Quién sabe si es ahora el momento en que el Señor regresará.
Y la iglesia arrebatada subirá.
Y en el cielo contemplará el rostro del Señor.
Que cese el llanto. Y que se cumpla el sueño.
¡Quién sabe si es ahora!
Llanto, tristeza y dolor, todo aniquilado por las manos del Señor.
Y el diablo derrotado, avergonzado, frustrado y humillado, pues la iglesia perseguida triunfó.
Y las puertas del infierno no prevalecieron...
Y aquellos que negaron la Palabra, creyentes y no creyentes, llorarán arrepentidos.
Pues con sus propios ojos verán que no era una ilusión. ¡En ese momento las puertas de la gracia se cerrarán!
¡Dios mío!
Escrita por: Leandro Savonarola