Lá Vem a Cidade
Eu vim plantar meu castelo
Naquela serra de lá,
Onde daqui a cem anos
Vai ser uma beira-mar...
Vi a cidade passando,
Rugindo, através de mim...
Cada vida
Era uma batida
Dum imenso tamborim.
Eu era o lugar, ela era a viagem
Cada um era real, cada outro era miragem.
Eu era transparente, era gigante
Eu era a cruza entre o sempre e o instante.
Letras misturadas com metal
E a cidade crescia como um animal,
Em estruturas postiças,
Sobre areias movediças,
Sobre ossadas e carniças,
Sobre o pântano que cobre o sambaqui...
Sobre o país ancestral
Sobre a folha do jornal
Sobre a cama de casal onde eu venci.
Eu vim plantar meu castelo
Naquela serra de lá,
Onde daqui a cem anos
Vai ser uma beira-mar...
A cidade
Passou me lavrando todo...
A cidade
Chegou me passou no rodo...
Passou como um caminhão
Passa através de um segundo
Quando desce a ladeira na banguela...
Veio com luzes e sons.
Com sonhos maus, sonhos bons.
Falava como um camões,
Gemia feito pantera.
Ela era...
Bela... fera.
Desta cidade um dia só restará
O vento que levou meu verso embora...
Mas onde ele estiver, ela estará:
Um será o mundo de dentro,
Será o outro o mundo de fora.
Vi a cidade fervendo
Na emulsão da retina.
Crepitar de vida ardendo,
Mariposa e lamparina.
A cidade ensurdecia,
Rugia como um incêndio,
Era veneno e vacina...
Eu vim plantar meu castelo
Naquela serra de lá,
Onde daqui a cem anos
Vai ser uma beira-mar...
Eu pairava no ar, e olhava a cidade
Passando veloz lá embaixo de mim.
Eram dez milhões de mentes,
Dez milhões de inconscientes,
Se misturam... viram entes...
Os quais conduzem as gentes
Como se fossem correntes
Dum rio que não tem fim.
Esse ruído
São os séculos pingando...
E as cidades crescendo e se cruzando
Como círculos na água da lagoa.
E eu vi nuvens de poeira
E vi uma tribo inteira
Fugindo em toda carreira
Pisando em roça e fogueira
Ganhando uma ribanceira...
E a cidade vinha vindo,
A cidade vinha andando,
A cidade intumescendo:
Crescendo... se aproximando.
Eu vim plantar meu castelo
Naquela serra de lá,
Onde daqui a cem anos
Vai ser uma beira-mar...
Aquí viene la ciudad
Vine a plantar mi castillo
En esa sierra de allí
Donde en cien años
Va a ser una playa
Vi pasar la ciudad
Rugiendo, a través de mí
Cada vida
Fue un ritmo
Una pandereta enorme
Yo era el lugar, ella era el viaje
Cada uno era real, el otro era espejismo
Era transparente, era gigante
Yo era el cruce entre el siempre y el instante
Letras mezcladas con metal
Y la ciudad creció como un animal
En estructuras falsas
En arenas movedizas
En huesos y carroñeros
Sobre el pantanoso que cubre el sambaqui
Sobre el país ancestral
Sobre la hoja del periódico
En la cama doble donde gané
Vine a plantar mi castillo
En esa sierra de allí
Donde en cien años
Va a ser una playa
La ciudad
Me has estado arando por todas partes
La ciudad
Me pasó con la escobilla de goma
Pasó como un camión
Pasar a través de un segundo
Cuando vayas por la ladera en tu Desdentado
Vino con luces y sonidos
Con malos sueños, buenos sueños
Hablaba como un camión
Gimió como una pantera
Ella estaba
Hermosa... bestia
De esta ciudad un día sólo quedará
El viento que me quitó el verso
Pero donde quiera que esté, ella estará
Uno será el mundo desde dentro
El otro será el mundo exterior
Vi la ciudad hirviendo
En la emulsión retiniana
Arrastrado de vida quemando
Polilla y lámpara
La ciudad era ensordecedora
Rugiendo como un fuego
Era veneno y vacuna
Vine a plantar mi castillo
En esa sierra de allí
Donde en cien años
Va a ser una playa
Me revolotaría en el aire, y miraría la ciudad
Corría rápido debajo de mí
Fueron diez millones de mentes
Diez millones inconscientemente
Se mezclan. Ya lo ven antes
Que guían a la gente
Como si fueran cadenas
Un río que no tiene fin
Ese ruido
Son los siglos goteando
Y las ciudades crecen y se cruzan
Como círculos en el agua del estanque
Y vi nubes de polvo
Y vi toda una tribu
Huir en cada carrera
Pisando en la leñera y hoguera
Ganando un acantilado
Y la ciudad estaba llegando
El pueblo estaba caminando
La ciudad brotando
Creciendo... acercándose
Vine a plantar mi castillo
En esa sierra de allí
Donde en cien años
Va a ser una playa