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A Don Ávila y su Tobiano

Leonel Gomez

A Don Ávila e Seu Tobiano

Vem neste tranco que é marcha
Pra flor do batismo que à tarde se atora
Chega ao saleiro que a vida
Lhe traz com a bebida a saudade que adora

Um cerne puro de campo
Que assoma ao tranco na hora clavada
Sabia o tubiano que a cincha
Se afroxa ao palanque na frente da aguada

Buenas noches... me serve um liso!
Buenas noches... rincão, paraíso!
Entre dois goles de canha
Ilumina a campanha ao sabor da distância

De pronto já tenho fiador
Quem cruzou corredor
Dando espaldas à estância

Que magia terá esta copa
Quando a alma se topa escorado ao balcão
Será um vício maior que a bebida
Dar sentido pra vida num sem-fim de rincão
São três lisos e uma hora de assunto
Pra saber de um defunto algum vivo de más
Atacaram a eguada que vinha
Cruzando na linha de volta pra trás

De pronto já tenho fiador
Quem cruzou corredor
Dando espaldas à estância

Pedro Escobar, bolichero
Estende o bacheiro e o tobiano relincha
Mais uma noite estrelada
E na frente da aguada se apertam as cincha

Buenas noches... me serve um liso!
Buenas noches... rincão, paraíso!
Entre dois goles de canha
Ilumina a campanha ao sabor da distância

A Don Ávila y su Tobiano

Ven en este paso que es marcha
Para la flor del bautismo que por la tarde se atasca
Llega al salero que la vida
Le trae con la bebida la añoranza que adora

Un núcleo puro de campo
Que asoma al paso en la hora clavada
Sabía el tobiano que el cinchón
Se afloja al palenque frente al abrevadero

¡Buenas noches... sírveme un liso!
¡Buenas noches... rincón, paraíso!
Entre dos tragos de caña
Ilumina la campaña con el sabor de la distancia

De repente ya tengo fiador
Quien cruzó el corredor
Dando la espalda al establecimiento

Qué magia tendrá esta copa
Cuando el alma se encuentra apoyada en el mostrador
Será un vicio mayor que la bebida
Dar sentido a la vida en un sinfín de rincón
Son tres lisos y una hora de conversación
Para saber de un difunto algún vivo de más
Atacaron a la yeguada que venía
Cruzando en la línea de vuelta hacia atrás

De repente ya tengo fiador
Quien cruzó el corredor
Dando la espalda al establecimiento

Pedro Escobar, dueño del boliche
Extiende el mantel y el tobiano relincha
Otra noche estrellada
Y frente al abrevadero se aprietan los cinchones

¡Buenas noches... sírveme un liso!
¡Buenas noches... rincón, paraíso!
Entre dos tragos de caña
Ilumina la campaña con el sabor de la distancia

Escrita por: Rogério Ávila