O Inverno
Segredou-me o vento sul que cabresteia o inverno
Cantando nas casuarinas rompendo folhas e cerne
Lãs que tenho, lenha pouca silêncios de quase um ano
Sabenças que armazenei insuficientes, bem sei
Para enfrentar o tirano
(Qual general de campanha vai mandar o minuano
Virá com mil artimanhas intimidar o meu rancho
E eu silente mateando fogo de chão caprichado
No meu pala enrodilhado vou me quedar esperando)
Nunca o temi, que o varal de charque era lotado
Cavalo bem amilhado vinho prá cem madrugadas
Erva mansa, quincha buena de Santa Fé, despontada
Violão para as insônias que por amargas e longas
Tinha a alma calejada
Já nem mais canto milongas temendo o embate fatal
Dá pena ver o varal sem a fartura das mantas
Não sei se ri, ou se canta o vento quando ultrapassa
Não estou chorando, senhores é o efeito da fumaça
Não estou chorando, senhores
É o efeito da fumaça
El Invierno
El viento del sur me susurró que se avecina el invierno
Cantando entre los árboles de casuarina rompiendo hojas y madera
Con lanas escasas y poca leña, silencios de casi un año
Sabidurías que almacené insuficientes, lo sé bien
Para enfrentar al tirano
(Como un general de campaña que enviará el minuano
Vendrá con mil artimañas a intimidar mi rancho
Y yo en silencio, tomando mate junto al fuego del suelo bien hecho
En mi poncho enroscado me quedaré esperando)
Nunca lo temí, ya que el tendedero de carne estaba lleno
Caballo bien ensillado, vino para cien madrugadas
Yerba suave, quincha buena de Santa Fe, florecida
Guitarra para las noches en vela que, por amargas y largas
Tenía el alma curtida
Ya no canto más milongas temiendo el enfrentamiento fatal
Da pena ver el tendedero sin la abundancia de mantas
No sé si ríe o canta el viento al pasar
No estoy llorando, señores, es el efecto del humo
No estoy llorando, señores
Es el efecto del humo