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Mi Doctrina, Tu Vanidad

Les Chants de Nihil

Ma Doctrine, Ta Vanité

Ciel! Il me paraît que s'annonce
La génération qui bourgeonne
Pareille au vent de la semonce
Avant l'orage des hormones
Elle a ratissé la cité
Pour en extraire des enfers
L'injustement plébiscité
Marchand de mort, roi des affaires
Voilà ce corps de la Jeunesse
Traînant le captif à ses pieds
Docile, comme un chien en laisse
De pitance et d'orgueil gonflé

Enfin je puis me délecter
Des certitudes chancelantes
Du festin de vos yeux qui mentent
De vos sourires paniqués!

Toi, beau parleur, à serpenter
Dans les abysses de la loi
Ouvres les caisses que nettoient
Par tous les fonds tes grandgousiers!

Tous les trésors de vos cités
Vos idoles seront à vendre
Temples et reliques bradés
Et le reste... Réduit en cendres!

Toi, dans la vase assermenté
Par la pieuvre de l'avarice
Par la finance intronisé
S'effondre ici ton édifice!

Mais! Le ciel est comme à l'aurore
Nos ombres dansent, semblent fondre
Dans un air âcre, épais et sombre
Les flammes font rage au dehors!
La douleur chante dans nos rues
Quand s'est soustrait le prévenu
À mon armée, dans la débâcle
Il me faut consulter l'Oracle

Mi Doctrina, Tu Vanidad

¡Cielo! Me parece que se anuncia
La generación que brota
Similar al viento de la advertencia
Antes de la tormenta de las hormonas
Ha peinado la ciudad
Para extraer de ella los infiernos
El injustamente aclamado
Mercader de muerte, rey de los negocios
Aquí está este cuerpo de la Juventud
Arrastrando al cautivo a sus pies
Dócil, como un perro con correa
De alimento y orgullo hinchado

Finalmente puedo deleitarme
De las certezas titubeantes
Del festín de sus ojos que mienten
¡De sus sonrisas aterrorizadas!

Tú, hablador hermoso, serpenteando
En los abismos de la ley
Abres las cajas que limpian
Por todos los fondos tus tragaldabas

Todos los tesoros de tus ciudades
Tus ídolos serán puestos a la venta
Templos y reliquias liquidados
¡Y el resto... Reducido a cenizas!

Tú, en el fango juramentado
Por el pulpo de la avaricia
Por la finanza entronizado
¡Aquí se derrumba tu edificio!

¡Pero! El cielo está como en el amanecer
Nuestras sombras bailan, parecen fundirse
En un aire acre, espeso y oscuro
¡Las llamas arden afuera!
El dolor canta en nuestras calles
Cuando se escapa el acusado
De mi ejército, en la debacle
Necesito consultar al Oráculo

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