Scott-Fitzgerald
O Zelda, onze liefde had zijn uur
Toen kwam de winter met zijn raven
As en sintels resten van ons vuur
Gras groeit over graven
De dagen waren lang en zomers
De jazzband speelde nieuw en wild
We leefden tot we niet meer konden
Slapen was voor dromers
Vrienden lachten in de steden
Geld en liefde waren overal goed
Champagne maakte de morgen zoet
Ons leven was een brandend heden
O Francis, onze liefde had zijn uur
Toen kwam de winter met zijn raven
As en sintels resten van ons vuur
Gras groeit over graven
Tranen om wat was
Scherven in het gras
Teren op 't verleden
Mensen die we meden
Harten die we braken
Schepen zonder baken
Geuren die vervlogen
Stemmen die vergingen
Nu eenzaam en gelaten
We hebben te hoog gemikt
We zijn lege honingraten
Al het zoet eruit gelikt
Dromen zijn gesleten
De woorden doorgeprikt
We zijn lege honingraten
Al het zoet eruit gelikt
O Zelda, onze liefde had zijn uur
Toen kwam de winter met zijn raven
As en sintels resten van ons vuur
Gras groeit over graven
Scott-Fitzgerald
Oh Zelda, nuestro amor tuvo su momento
Luego llegó el invierno con sus cuervos
Cenizas y brasas son todo lo que queda de nuestro fuego
La hierba crece sobre las tumbas
Los días eran largos y veraniegos
La banda de jazz tocaba nuevo y salvaje
Vivíamos hasta que no podíamos más
Dormir era para soñadores
Amigos reían en las ciudades
El dinero y el amor estaban por todas partes
El champán endulzaba la mañana
Nuestra vida era un presente ardiente
Oh Francis, nuestro amor tuvo su momento
Luego llegó el invierno con sus cuervos
Cenizas y brasas son todo lo que queda de nuestro fuego
La hierba crece sobre las tumbas
Lágrimas por lo que fue
Fragmentos en la hierba
Consumidos por el pasado
Personas a las que evitábamos
Corazones que rompimos
Barcos sin rumbo
Olores que se desvanecieron
Voces que se apagaron
Ahora solos y resignados
Apuntamos demasiado alto
Somos panales vacíos
Chupamos toda la dulzura
Los sueños están desgastados
Las palabras pinchadas
Somos panales vacíos
Chupamos toda la dulzura
Oh Zelda, nuestro amor tuvo su momento
Luego llegó el invierno con sus cuervos
Cenizas y brasas son todo lo que queda de nuestro fuego
La hierba crece sobre las tumbas