395px

Fado De La Quiebra

Língua de Trapo

Fado Da Falência

Lá nas terrinha portuguesas,
Eu nunca fui um milionário.
Por outras eu tenho a certeza
Que eu nunca fiz papel de otário.
Vim pra São Paulo de trambique,
Pra trabalhar nuns biscatinhos
Fugindo lá de Moçambique
Saí da guerra de fininho.
Montei depressa uma cantina.
Especialista no tremoço.
Abria a sete da matina
Fechava na hora do almoço.

REFRÃO (repete)

Foi um fracasso financeiro.
Arruinou-se o capital.
Confiscaram o meu dinheiro
Não pude ir pra Portugal.

Mas Santo Antônio me ajudou.
Ganhei no bingo vinte bi.
Montei firma de aquecedores
No interior do Piauí.
Veio a falência me arrasaire
E era cobrança noite e dia.
E quando fui me suicidaire.
Eu arrendei uma padaria.
Já dependei uns cem franquinhos.
Nas minhas mãos fiz até calo
No Brasil ninguém bebe vinho.
Só tomam o rabo do galo.

Fui um fracasso financeiro
Arruinou-se o capital.
Confiscaram o meu dinheiro
Não pude ir pra Portugal

Tirei da manga outro valete
Utilizando raciocínio.
Abri lá na Alameda Glete
Uma casa de lenocínio.
A freguesia se esbaldava
Com aquelas noitadas de orgia.
Uns cem escudos eu cobrava,
Já incluindo a companhia.
Que dispaltério, ai, ai, Jesus.
Fecharam-me a casa, que lástima.
Porque dei nome ao rendez-vous,
De Nossa Senhora de Fátima.

Fado De La Quiebra

Allá en tierras portuguesas,
Nunca fui un millonario.
Estoy seguro de que
Nunca me hice el tonto.
Vine a São Paulo con trucos,
A trabajar en pequeños trabajos
Escapando de Mozambique
Salí de la guerra sigilosamente.
Rápidamente monté un bar.
Especializado en lupinos.
Abría a las siete de la mañana
Cerraba a la hora del almuerzo.

CORO (se repite)

Fue un fracaso financiero.
El capital se arruinó.
Confiscaron mi dinero
No pude ir a Portugal.

Pero Santo Antônio me ayudó.
Gané veinte mil en el bingo.
Monté una empresa de calentadores
En el interior de Piauí.
Llegó la quiebra y me destrozó
Y las deudas eran día y noche.
Y cuando quise suicidarme.
Arrendé una panadería.
Ya tengo unos cien franquicias.
En mis manos hasta me hice callos.
En Brasil nadie bebe vino.
Solo toman el aguardiente.

Fui un fracaso financiero
El capital se arruinó.
Confiscaron mi dinero
No pude ir a Portugal.

Saqué otro as de la manga
Utilizando el razonamiento.
Abrí en Alameda Glete
Un burdel.
La clientela se divertía
Con esas noches de orgía.
Cobraba cien escudos,
Incluyendo la compañía.
¡Qué despilfarro, ay, ay, Jesús!
Me cerraron el local, qué lástima.
Porque le puse el nombre al lugar,
De Nuestra Señora de Fátima.