395px

Entre los confines de la acordeón

Lisandro Amaral

Dentre os confins da cordeona

Dentre os confins da cordeona, em escalas dormidas
Ficam o segredo da vida de quem tem ela por dona.
E a alma velha chororna, sai do gaiteiro mais taita,
E faz morada na gaita que corcoveia e se entona.

A gaita vista por fora, por certo nos impressiona,
Mas o interior da cordeona é o que de fato apavora.
Um cosmo que canta e chora numa engrenagem oculta
Que bem tocada resulta nessa alquimia sonora

Entre os confins da cordeona, vive a Querência ao avesso.
O fim retorna ao começo, numa canção temporona
A alma foge, gaviona, mas volta ao mesmo endereço
Vive a Querência ao avesso dentre os confins da cordeona.

Vejo o gaiteiro cismando, misto de gente e de vento,
Como a juntar sentimento pra encher o fole soprando.
Guarda seu eu, esperando na vocação que apriosiona
Entre os confins da cordeona, pra libertar-se tocando.

Entre os confins da cordeona, vive a Querência ao avesso.
O fim retorna ao começo, numa canção temporona
A alma foge, gaviona, mas volta ao mesmo endereço
Vive a Querência ao avesso dentre os confins da cordeona.

Entre los confines de la acordeón

Entre los confines de la acordeón, en escalas dormidas
Se guarda el secreto de la vida de quien la tiene como dueña.
Y el alma vieja llora, sale del gaitero más experimentado,
Y hace morada en la gaita que se retuerce y se entona.

La acordeón vista por fuera, sin duda nos impresiona,
Pero el interior de la acordeón es lo que realmente asusta.
Un cosmos que canta y llora en un engranaje oculto
Que bien tocado resulta en esta alquimia sonora.

Entre los confines de la acordeón, vive la Querencia al revés.
El fin vuelve al principio, en una canción temporal.
El alma huye, como un gavilán, pero regresa a la misma dirección
Vive la Querencia al revés entre los confines de la acordeón.

Veo al gaitero reflexionando, mezcla de gente y viento,
Como juntando sentimientos para llenar el fuelle soplando.
Guarda su yo, esperando en la vocación que lo aprisiona
Entre los confines de la acordeón, para liberarse tocando.

Entre los confines de la acordeón, vive la Querencia al revés.
El fin vuelve al principio, en una canción temporal.
El alma huye, como un gavilán, pero regresa a la misma dirección
Vive la Querencia al revés entre los confines de la acordeón.

Escrita por: