Petrificado
Madrugada de outros ventos
Que me chega em paz de chuva
A guitarra é o mel da uva
Melodiosa poesia
Encontrei as três marias
No olhar de um canto antigo
Que teimou andar comigo
Nos fogões das pulperias
Boleadeira mão forrada
Ramalhada dos cogotes
Dos chasqueiros tranco e trotes
Seguem juntos como apero
Chamarreando guitarrero
Num domingo de carreira
Polcas, chotes e rancheiras
Que desceram dos arreios
Ficou estendido para os que vieram comigo
Um poncho de luz
Petrificada escritas num pergaminho das horas
Que nos fizeram cantar
Petrificado olhar benzido de sanga buena
Ou de um lagoão de esperança
Na face tataraneta de um guri
Cerno empedrada
E segue o tempo acampado
Com pedras pelo caminho
Talvez nas flores do espinho
Eu mantenha um canto antigo
Vai teimar morrer comigo
Petrificando a memória
De quem respeita a sua história
Igual a taipa empedrada
Que mesmo pedra nos guarda
Alegria molhada no serenal da poesia
Pra se tornar melodia
Onde apeio um canto antigo
Que teima em viver comigo
Nos fogões de pulperias
Não emita a cor do poncho encarnado, chiripá
Franjas sujas de rosar
No suor da cavalhada
Que antecedem carreiradas
E os feitiços perfumados
Tropas, jerras e alambrados
No sem fim de uma invernada
Mangueirão de pedra moura
É o meu campo nestes ventos
Cerne duro contra o tempo
Petrificado em poesia
Encilhando a qualquer dia
E apeiando um canto antigo
Que teimou morrer comigo
Nos fogões de pulperias
Petrificado
Madrugada de otros vientos
Que me llega en paz de lluvia
La guitarra es la miel de la uva
Melodiosa poesía
Encontré las tres marías
En la mirada de un canto antiguo
Que se empeñó en andar conmigo
En las cocinas de las pulperías
Boleadora mano forrada
Ramalada de los cogotes
De los chasqueadores tranco y trotes
Siguen juntos como apero
Chamarreando guitarrero
En un domingo de carrera
Polcas, chotes y rancheiras
Que bajaron de los arreos
Quedó extendido para los que vinieron conmigo
Un poncho de luz
Escritos petrificados en un pergamino de las horas
Que nos hicieron cantar
Mirada petrificada, bendecida de sangre buena
O de un lago de esperanza
En la cara tataranieta de un pibe
Cerne empedrada
Y sigue el tiempo acampado
Con piedras por el camino
Quizás en las flores del espino
Yo mantenga un canto antiguo
Se empeñará en morir conmigo
Petrificando la memoria
De quien respeta su historia
Igual a tapia empedrada
Que aún siendo piedra nos guarda
Alegría mojada en el serenal de la poesía
Para convertirse en melodía
Donde apeo un canto antiguo
Que se empeña en vivir conmigo
En las cocinas de pulperías
No emitas el color del poncho encarnado, chiripá
Flecos sucios de rosar
En el sudor de la caballada
Que anteceden carreteradas
Y los hechizos perfumados
Tropas, jerras y alambrados
En el sinfín de una invernada
Mangueirão de piedra mora
Es mi campo en estos vientos
Cerne duro contra el tiempo
Petrificado en poesía
Encilhando cualquier día
Y apeando un canto antiguo
Que se empeñó en morir conmigo
En las cocinas de pulperías