Vendesi Saggezza
Voleranno sopra i vetri,
mille volte gli occhi,
cercando spazi di là.
E il cervello a una parete
o sopra un banco a vendere,
alla fine, trascinerei.
Per rubarmi ai vuoti di memoria,
forse quello che ci va.
Basta adesso alle orge senza senso
e ai rimorsi del di qua.
Chissà se quando la corda
stringerà il mio collo,
la bocca non griderà.
Ora è entrata una farfalla
che d'amore nato sui fiori mi parlerà.
Seguo già i suoi voli trasparenti
che tra poco tradirò.
Con le mani fresche
dei miei fianchi,
reti infine getterò.
Saggezza venderei
con il peso dei discorsi
sempre uguali
e in cambio chiedo a lei
i segreti immensi
delle sue stagioni.
Perché da Alice ora non compro più
Mosaici, rose e seta
e in fondo al buio sto spiandoti,
forse verrà a svegliarla.
Volerai tra pareti e fotocellule
invisibili e segrete.
Porte ne aprirai,
prati di moquette,
fiori quasi veri
e un senso di potere.
Ma poi ti accorgerai,
che non puoi più volare.
C'è un ladro nella stanza.
Non ti ruba argento ne monete d'oro.
Ma senza far rumore
strapperà ai tuoi voli gli alibi più veri.
Non basta, dammi i fiori che non ho,
non ho più voglia di spiegare.
Tu sarai grande più di Icaro,
ti guarderai volare.
Se Vende Sabiduría
Volarán sobre los cristales,
mil veces los ojos,
buscando espacios más allá.
Y el cerebro en una pared
o sobre un mostrador vendiendo,
al final, arrastraría.
Para robarme de los vacíos de la memoria,
tal vez eso es lo que se necesita.
Ya basta de orgías sin sentido
y de los remordimientos de acá.
Quién sabe si cuando la cuerda
apriete mi cuello,
la boca no gritará.
Ahora ha entrado una mariposa
que de amor nacido en las flores me hablará.
Ya sigo sus vuelos transparentes
que pronto traicionaré.
Con las manos frescas
de mis caderas,
finalmente lanzaré redes.
Sabiduría vendería
con el peso de las conversaciones
siempre iguales
y a cambio le pido
los secretos inmensos
de sus estaciones.
Porque de Alice ya no compro más
Mosaicos, rosas y seda
y al fondo de la oscuridad te estoy espiando,
tal vez vendrá a despertarla.
Volarás entre paredes y fotocélulas
invisibles y secretas.
Abrirás puertas,
praderas de moqueta,
flores casi reales
y un sentido de poder.
Pero luego te darás cuenta,
que ya no puedes volar.
Hay un ladrón en la habitación.
No te roba plata ni monedas de oro.
Pero sin hacer ruido
arrancará de tus vuelos las excusas más verdaderas.
No es suficiente, dame las flores que no tengo,
ya no tengo ganas de explicar.
Tú serás más grande que Ícaro,
te verás volar.