La Cautiva
Oiméva oiko pe jaíre
Una ave que canta
Le llaman La Cautiva
Viviendo en su tristeza
En mi corazón se siente
Como un eco que resuena
El amor que tengo por ella
Es un tesoro que guarda
Cherendúna, la cautiva
Te llamo desde tu sombra
No te vayas entre los árboles
Tu sufrimiento es real
Yo también puedo sentirlo
Despojándome de la tristeza
Al acercarme a tu lado
Donde está tu esencia
Ne rendag̃ua arekopáma
Cuando el viento sopla como un ave
Nos encontraremos donde sea
En mi hogar tan lejano
No dejes que te duela
Lo que queda en tu camino
No hay más que mi amor
Que vive en tu esencia
Nderehénte, nderehénte
Voy y vengo como un susurro
¿Acaso hay vida en el aire?
¿Mi vida se va en un hilo?
No te alejes de mí
Vives en tu jaula
Sin salir a mi encuentro
De tu sombra me aferro
¡Ha! Mujer de gran corazón
El amor que no se conoce
En mi pecho se agita
Como un amor sin medida
Para que me abrace
Siempre en su abrazo
Un orangután en mi mente
Y en mis pasos, mi destino.
Escrita por: Emiliano R. Fernàndez / Agustín “Rubito” Larramendia