Os Filhos da Bahia
Dois irmãos de muita fibra da família despedia
A fim de ganhar dinheiro pro sertão os dois seguiam
No sertão do Amazonas onde a justiça não ia
Lugar que um filho distante chorava e o pai não via
A lei daquele sertão
Era ordem do patrão, só bala que resolvia!
Lá naquele fim de mundo o trabalhador sofria
Igualzinho um cão sem dono a cor da nota não via
Quem falava em dinheiro só bala que recebia
Os capangas da fazenda deste jeito respondiam
Aqui a bala domina
A boca da carabina é a nossa tesouraria!
Os dois irmãos de coragem um para o outro dizia
- Mais vale quem Deus ajuda, todo santo tem seu dia
Só Deus e nossa coragem é a nossa garantia
Entramos numa trucada, vamos jogar sem mania
O Capital dos dois manos
Era sangue de baiano - na veia dos dois fervia
Os dois irmãos combinaram dois anos ali viviam
Com um sorriso nos lábios, mas por dentro remoíam
Foi feito um grande levante os dois irmãos dirigiam
Pegaram capanga a unha na raça e na valentia
Naquele mundo esquecido
Pra quem já está perdido qualquer negocio servia
Virou uma praça de guerra, foi só bala que saia
Trabalhadores venceram, a escravidão caía
Receberam o seu dinheiro patrão pagou o que devia
Cada um seguiu seu rumo lavando Deus como guia
Acabou a escravidão
Quem pôs a lei no sertão foram os filhos da Bahia!
Los Hijos de Bahía
Dos hermanos de gran determinación de la familia se despedían
Para ganar dinero en el sertón los dos seguían
En el sertón del Amazonas donde la justicia no llegaba
Lugar donde un hijo lejano lloraba y el padre no veía
La ley de ese sertón
Era la orden del patrón, ¡solo la bala resolvía!
En ese fin del mundo el trabajador sufría
Igual que un perro sin dueño no veía el color del billete
Quien hablaba de dinero solo recibía balas
Los matones de la hacienda respondían de esa manera
Aquí la bala domina
La boca de la carabina es nuestra tesorería!
Los dos hermanos valientes se decían uno al otro
- Más vale el que Dios ayuda, cada santo tiene su día
Solo Dios y nuestra valentía son nuestra garantía
Entramos en una trucada, vamos a jugar sin miedo
El capital de los dos hermanos
Era sangre bahiana - en las venas de los dos hervía
Los dos hermanos acordaron dos años allí vivían
Con una sonrisa en los labios, pero por dentro se remordían
Se produjo un gran levantamiento que los dos hermanos dirigían
Agarraron a los matones con uñas, con fuerza y valentía
En ese mundo olvidado
Para quien ya está perdido cualquier negocio servía
Se convirtió en una plaza de guerra, solo salían balas
Los trabajadores vencieron, la esclavitud caía
Recibieron su dinero, el patrón pagó lo que debía
Cada uno siguió su camino con Dios como guía
Se acabó la esclavitud
¡Quienes pusieron la ley en el sertón fueron los hijos de Bahía!