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Memorias de la 28

Luiz Marenco

Recuerdos da 28

De vez em quando, quando boto a mão nos cobre
Não existe China pobre, nem garçom de cara feia
Eu sou de longe, onde chove e não goteia
Não tenho medo de potro, nem macho que compadreia

Boleio a perna e vou direto pro retoco
Quanto mais quente o alvoroço, muito mais me sinto afoito
E o chinaredo, que de muito me conhece
Sabe que pedindo desce, meu facão na 28

Remancheio num boteco ali nos trilhos
Enquanto no bebedouro mato a sede do tordilho
Ouço mugindo o barulho da cordeona

E a velha porca rabona, retocando no salão
Quem nunca falta é um índio curto e grosso
De apelido Pescoço, da rabona o querendão
Entro na sala no meio da confusão
Fico meio atarantado que nem cusco em procissão

Quase sempre chego assim meio com sede
Quebro o meu chapéu na testa de beijar santo em parede

E num relance se eu não vejo alguém de farda eu grito
Me serve um liso daquela que mata o guarda!
E num relance se eu não vejo alguém de farda eu grito
Me serve um liso daquela que mata o guarda

Guardo o trabuco empanturrado de bala
Meu facão, chapéu e pala e com licença, vou dançar
Nestes fandangos, levo a guaiaca recheada
Danço com a melhor China, que me importa de pagar!

O meu cavalo, deixo atado no palanque
Só não quero que ele manque quando terminar a farra
A milicada sempre vem fora de hora
Mas eu saio porta afora, só quero ver quem me agarra

Desde piazito, a polícia não espero
Se estoura a reboldosa, me tapo de quero-quero
Desde piazito, a polícia não espero
Se estoura a reboldosa me tapo de quero-quero

Memorias de la 28

De vez en cuando, cuando meto la mano en el bolsillo
No hay pobres en China, ni camareros con mala cara
Soy de lejos, donde llueve y no gotea
No le tengo miedo al potro, ni al macho compadreando

Levanto la pierna y voy directo al retoque
Cuanto más caliente el alboroto, más me siento valiente
Y la chusma, que me conoce mucho
Sabe que pidiendo baja, mi cuchillo en la 28

Remacho en un bar allí en las vías
Mientras en el abrevadero mato la sed del caballo
Escucho mugir el ruido del acordeón

Y la vieja cerda rabona, retocando en el salón
Quien nunca falta es un indio corto y grueso
Apodado Cuello, el querendón de la rabona
Entro en la sala en medio de la confusión
Me siento un poco aturdido como perro en procesión

Casi siempre llego así un poco sediento
Rompo mi sombrero al besar santos en la pared

Y de repente si no veo a alguien de uniforme grito
¡Sírveme un liso de ese que mata al guardia!
Y de repente si no veo a alguien de uniforme grito
¡Sírveme un liso de ese que mata al guardia!

Guardo el trabuco lleno de balas
Mi cuchillo, sombrero y capa y con permiso, voy a bailar
En estos bailes, llevo la billetera llena
¡Bailo con la mejor China, qué me importa pagar!

Dejo mi caballo atado en el corral
Solo no quiero que cojee cuando termine la fiesta
La milicia siempre llega en mal momento
Pero salgo por la puerta, solo quiero ver quién me atrapa

Desde chiquillo, no espero a la policía
Si se arma el lío, me escondo como tero
Desde chiquillo, no espero a la policía
Si se arma el lío, me escondo como tero

Escrita por: Joca Martins