395px

La Madrina Gateada

Luiz Marenco

Gateada Madrinha

Vinha o sol de bico aberto no canto de um galo novo
E a manhã fazendo pouso lá por detrás do capão
A indiada apertando a cincha, num bate-bate de argolas
E um choro fino de esporas, como clarim do galpão.

Eguada de cria ao pé, com sereno no topete
Que clareou costeando o brete, talvez pressentindo o chão
Cada tordilha mais linda, umas chucras, outras mansas
E um cusco que é das confianças pra lidar com a criação.

Num grito de - abre a porteira - tropilha se
esparramando
A potrada se trompando contra as éguas na saída
Mais lembrava um olho d`agua , que da terra ia surgindo
E serpenteava sumindo, por entre a várzea comprida.

No lombo de um zaíno louco, sestroso e passarinheiro
Um campeiro abria o peito, entre a poeira e o tropel
Até previa o momento que o maula fosse sentando
Renegando de um zurrilho, que a dias se foi pro céu.

Um cincerro no pescoço, num costado musical
De uma gateada cardal, madrinha por experiência.
O capataz bem de longe, num bico branco calçado
Parecia um delegado, nos setembros da querência.

Talvez tivesse na idéia, mirando campo e estrada
De soltar essa gateada na frente de uma tropilha
Pra invernar n`algum rincão, os tubunas do poder
Que fazem o povo sofrer, taperando estas coxilhas.

La Madrina Gateada

Vino el sol con el pico abierto en el canto de un gallo joven
Y la mañana haciendo su descanso allá por detrás del monte
La gente apretando la cincha, con un tintineo de argollas
Y un llanto fino de espuelas, como clarín del galpón.

Yeguada de cría al pie, con rocío en la crin
Que iluminó bordeando el corral, quizás presentía el suelo
Cada potranca más hermosa, unas bravas, otras dóciles
Y un perro de confianza para lidiar con la cría.

Con un grito de - abre la tranquera - tropilla se
esparciendo
La cría se chocaba contra las yeguas en la salida
Más parecía un ojo de agua, que de la tierra surgía
Y serpentaba desapareciendo, por entre la extensa llanura.

En el lomo de un zaino loco, astuto y cazador
Un gaucho abría el pecho, entre el polvo y el tumulto
Hasta preveía el momento en que el jinete se sentara
Renegando de un potro, que hace días se fue al cielo.

Un cencerro en el cuello, en un costado musical
De una yegua gateada, madrina por experiencia
El capataz desde lejos, con un pico blanco calzado
Parecía un comisario, en los confines de la querencia.

Tal vez tenía en mente, mirando campo y camino
Soltar a esta yeguada al frente de una tropilla
Para invernar en algún rincón, a los abusadores del poder
Que hacen sufrir al pueblo, ocupando estas colinas.

Escrita por: Márcio Nunes