395px

Por Cantar en Soledad

Luiz Marenco

Porque Canto Solito

O canto claro de um galo
Fez fiador pra madrugada
Que retouçou campo afora
No lombo duro de geada
Plantou nuvens de fumaça
Nas ventas da cavalhada

A bota busca o estrivo
E o Baio campeia a volta
Já me acho enforquilhado
E convido a minha escolta
Um Brasino carrapicho
Que, onde pega, não solta

Depois de habitar o poncho, que traz cismas de braseiro
Bem quinchado de chapéu, rancho rude do campeiro
Pra escorar lichiguanas no inverno mais grongueiro
Pra escorar lichiguanas no inverno mais grongueiro

Quem nasceu nesta querência
Não afrouxa nem um tento
Embuçala o seu destino
Sabe trançar sentimentos
Pois tem a alma pilchada
De sanga, fogão e vento

Por isso, trago a constância
De cantar o chão nativo
Sobram razões pra fazê-lo
A lida empresta motivos
Piso sempre a terra firme
Mesmo tendo o pé no estrivo

Quando o fim do dia chega, junto ao galpão, desencilho
E canto tudo o que eu fiz pra guitarra que dedilho
Na certeza que, amanhã, ela conta pra meu filho
Na certeza que, amanhã, ela conta pra meu filho

O canto claro de um galo fez fiador pra madrugada

Por Cantar en Soledad

El canto claro de un gallo
Se convirtió en fiador de la madrugada
Que se retorcía campo a través
En el lomo duro de la helada
Sembró nubes de humo
En las narices de la caballada

La bota busca el estribo
Y el Bayo cabalga en la vuelta
Ya me encuentro ensillado
E invito a mi escolta
Un Brasino pegajoso
Que, donde agarra, no suelta

Después de habitar el poncho, que trae brasas de duda
Bien cubierto con sombrero, rancho rústico del gaucho
Para apuntalar lichiguanas en el invierno más crudo
Para apuntalar lichiguanas en el invierno más crudo

Quien nace en esta tierra
No afloja ni un cinchón
Envuelve su destino
Sabe tejer sentimientos
Pues tiene el alma vestida
De sangre, fogón y viento

Por eso, mantengo la constancia
De cantar la tierra nativa
Sobran razones para hacerlo
El trabajo presta motivos
Piso siempre la tierra firme
Aunque tenga el pie en el estribo

Cuando llega el final del día, junto al galpón, desensillo
Y canto todo lo que hice para la guitarra que toco
Con la certeza de que, mañana, ella le contará a mi hijo
Con la certeza de que, mañana, ella le contará a mi hijo

El canto claro de un gallo se convirtió en fiador de la madrugada

Escrita por: José C. Batista De Deus / Luiz Marenco