As Aparências Enganam
As aparências enganam, aos que odeiam e aos que amam
Porque o amor e o ódio se irmanam na fogueira das paixões
Os corações pegam fogo e depois não há nada que os apague
Se a combustão os persegue, as labaredas e as brasas são
O alimento, o veneno e o pão, o vinho seco, a recordação
Dos tempos idos de comunhão, sonhos vividos de conviver
As aparências enganam, aos que odeiam e aos que amam
Porque o amor e o ódio se irmanam na geleira das paixões
Os corações viram gelo e, depois, não há nada que os degele
Se a neve, cobrindo a pele, vai esfriando por dentro o ser
Não há mais forma de se aquecer, não há mais tempo de se esquentar
Não há mais nada pra se fazer, senão chorar sob o cobertor
As aparências enganam, aos que gelam e aos que inflamam
Porque o fogo e o gelo se irmanam no outono das paixões
Os corações cortam lenha e, depois, se preparam pra outro inverno
Mas o verão que os unira, ainda, vive e transpira ali
Nos corpos juntos na lareira, na reticente primavera
No insistente perfume de alguma coisa chamada amor.
Las apariencias engañan
Las apariencias engañan, a quienes odian y a quienes aman
Porque el amor y el odio se hermanan en la hoguera de las pasiones
Los corazones se encienden y luego no hay nada que los apague
Si la combustión los persigue, las llamas y las brasas son
El alimento, el veneno y el pan, el vino seco, el recuerdo
De tiempos pasados de comunión, sueños vividos de convivir
Las apariencias engañan, a quienes odian y a quienes aman
Porque el amor y el odio se hermanan en el glaciar de las pasiones
Los corazones se vuelven hielo y luego no hay nada que los descongele
Si la nieve, cubriendo la piel, va enfriando por dentro el ser
Ya no hay forma de calentarse, ya no hay tiempo de calentarse
Ya no hay nada más que hacer, sino llorar bajo la manta
Las apariencias engañan, a quienes se congelan y a quienes se inflaman
Porque el fuego y el hielo se hermanan en el otoño de las pasiones
Los corazones cortan leña y luego se preparan para otro invierno
Pero el verano que los unió, aún vive y transpira allí
En los cuerpos juntos en la chimenea, en la renuente primavera
En el persistente perfume de algo llamado amor.
Escrita por: Tunai, Sergio Natureza