Vestido de Branco
“Ora, passado o sábado, Maria Madalena, Maria, mãe de Tiago, e Salomé, compraram aromas para ungi-lo.
E, no primeiro dia da semana, foram ao sepulcro. Foram muito cedo, ao levantar do sol, e diziam umas às outras: Quem nos revolverá a pedra da porta do sepulcro? Mas, levantando os olhos, notaram que a pedra era muito grande, e já estava revolvida...” (*)
Ei, Mestre!
Muitos Te procuram em outro lugar
Ei, Mestre!
Eles não sabem onde Você está
Ei, Mestre!
Muitos ainda não acreditam
Ei, Mestre!
Sempre há alguém vestido de branco
Pra trazer as Boas Novas
Eles não vão reconhecer
Eles vão se assustar
Esse alguém está pronto
Pra falar de Ti
E do teu amor
“... e entrando no sepulcro, viram um moço sentado à direita, vestido de branco; e ficaram atemorizadas.
Ele, porém, lhes disse: Não vos atemorizeis; buscais a Jesus, o nazareno, Aquele que foi crucificado; Ele ressurgiu; não está aqui; eis o lugar onde o puseram. Mas ide, dizei a seus discípulos, e a Pedro, que Ele vai adiante de vós para a Galiléia; ali O vereis, como Ele vos disse. E, saindo elas, fugiram do sepulcro, porque estavam possuídas de medo e assombro; e não disseram nada a ninguém, porque temiam.” (*)
Sempre há alguém vestido de branco
Pra trazer as Boas Novas
Eles não vão reconhecer
Eles vão se assustar
Esse alguém está pronto
Pra falar de Ti
E do teu amor
Ei, Mestre!
Vestido de Blanco
Pasado el sábado, María Magdalena, María madre de Santiago y Salomé, compraron aromas para ungirlo.
Y en el primer día de la semana, fueron al sepulcro. Fueron muy temprano, al amanecer, y se decían unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra de la puerta del sepulcro? Pero al levantar los ojos, notaron que la piedra era muy grande, y ya estaba removida...
¡Oye, Maestro!
Muchos te buscan en otro lugar
¡Oye, Maestro!
Ellos no saben dónde estás
¡Oye, Maestro!
Muchos aún no creen
¡Oye, Maestro!
Siempre hay alguien vestido de blanco
Para traer las Buenas Nuevas
No te van a reconocer
Se van a asustar
Esa persona está lista
Para hablar de Ti
Y de tu amor
"... y al entrar en el sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de blanco; y se llenaron de temor.
Él, sin embargo, les dijo: No teman; buscan a Jesús, el nazareno, Aquel que fue crucificado; Él ha resucitado; no está aquí; aquí es donde lo pusieron. Pero vayan, digan a sus discípulos, y a Pedro, que Él va delante de ustedes a Galilea; allí lo verán, como les dijo. Y al salir, huyeron del sepulcro, porque estaban llenas de miedo y asombro; y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo."
Siempre hay alguien vestido de blanco
Para traer las Buenas Nuevas
No te van a reconocer
Se van a asustar
Esa persona está lista
Para hablar de Ti
Y de tu amor
¡Oye, Maestro!