Hate Song
Before I looked to you as something I adored.
An inch out of my reach beyond my form.
You were an object to me, you held my gaze.
The person I was once has me amazed
So in my head I whispered words, empty now
Not yours, not ever, no way, no how.
I do believe yes, looking back
that you have always, always, known.
Yes, I wanted of you. Yes, I longed to touch you.
Yes, I slept drained of you. Yes, I never had you.
Yes, I've grown beyond you. Yes, I've gone and lived without you.
Yes, I've thought about you. Yes, I've learned to hate you.
Now, I realize you. Now, I stand above you.
Now, I can despise you, and all others like you.
Once, I would have loved you. Done anything for you.
Held, touched, cared, forever fucked you.
Now the thought makes me abhor you.
You've done nothing for me. Tears were never shed for me.
Still I know you knew it silently took more of me
You'll never touch me. You'll never taste me.
No matter how you want me. You mean nothing to me.
I see red and taste your smile, bile-like spitting choked defiled
memories now so maddening innocent, embarrassing.
Now you're nothing and I know, as I look to you below,
is my laughter not enough to show you how extremely you're fucked up.
Canción de Odio
Antes te miraba como algo que adoraba.
A una pulgada fuera de mi alcance más allá de mi forma.
Eras un objeto para mí, mantenías mi mirada.
La persona que una vez fui me tiene asombrada.
Así que en mi cabeza susurré palabras, vacías ahora.
Nunca tuyas, nunca, de ninguna manera, de ningún modo.
Sí creo, mirando hacia atrás,
que siempre, siempre, lo supiste.
Sí, te deseaba. Sí, ansiaba tocarte.
Sí, dormía agotada por ti. Sí, nunca te tuve.
Sí, he crecido más allá de ti. Sí, he seguido y vivido sin ti.
Sí, he pensado en ti. Sí, he aprendido a odiarte.
Ahora, te reconozco. Ahora, estoy por encima de ti.
Ahora, puedo despreciarte, y a todos los demás como tú.
Una vez, te habría amado. Hecho cualquier cosa por ti.
Sostenido, tocado, cuidado, jodido para siempre contigo.
Ahora el pensamiento me hace aborrecerte.
No has hecho nada por mí. Lágrimas nunca fueron derramadas por mí.
Aun así sé que lo sabías silenciosamente me quitaste más.
Nunca me tocarás. Nunca me probarás.
No importa cuánto me desees. No significas nada para mí.
Veo rojo y saboreo tu sonrisa, como bilis escupiendo, sofocada, profanada.
Recuerdos ahora tan enloquecedores, inocentes, vergonzosos.
Ahora no eres nada y lo sé, mientras te miro desde arriba,
¿no es suficiente mi risa para mostrarte lo extremadamente jodido que estás?