Lythrum
ushiromukini naranda ameno nakano hitohira
kumomanimita hikari de ibitsuna yumewo matahiraita
yamiwo matsukodachiniwa mitsuni mureta kodoku na
shinryoku ni unadarete tsubureta koeni mewo samasuyo
sakiokureta tsubomi kazenimai
sorawa kin'no umi mabatakimo mienaihodo
kiseki nado kakikesu hodoni
sansaro de yureta haginokage oikakete
mayoi ame tooku maboroshiwo hakondeku
moshimo yokobunega konomunewo midasukara
subete nurasu ame yamanaide yamanaide
awaiirode egaita kakoga hidoku yugande
monogatarika kiokuka chigitta yumemo mukashi deshita
minamoniharu seireino haneni kokoro yadorasete
koukaimo osoremonaku tadashiroku nagareru mamani
sansaro de yureta haginokage kasanatte
okuri ame takaku maboroshiwo uchisaite
hanasareta kakera ano otoni yobikomare
nureta sakamichiwo ochiteyuku ochiteyuku
sansaro de yureta haginokage oikakete
mayoi ame tooki maboroshiwo hakondeku
moshimo yokobunega konomuneni shizundemo
namida kakusu ame yamanaide yamanaide
ameniyou hanayo (hanayo) sansarode imamo (imamo)
lalala, lalala
Lirio
En la parte trasera, alineadas en la lluvia
Brillando con una luz entre las nubes, iluminando sueños retorcidos una vez más
Abrazando la soledad que se acumula en la oscuridad
Despertando ante la voz quebrada por la fuerza de la verdadera soledad
Los capullos que se marchitan al viento
El cielo es un mar dorado, tan brillante que no se puede ver
Borrando milagros y más allá
Persiguiendo las sombras de las hojas temblorosas en el sándalo
La lluvia de dudas lleva lejos ilusiones
Si alguna vez el destino toca este pecho
La lluvia que todo lo empapa, no pares, no pares
La pintura trazada en un color pálido se distorsiona cruelmente
Incluso los sueños rotos en la historia y en los recuerdos
Deja que el corazón descanse en la fragancia de la sagrada flor
Fluyendo correctamente, sin remordimientos ni miedos
Las sombras de las hojas temblorosas se superponen en el sándalo
La lluvia enviada rompe alto las ilusiones
Llamando a las piezas rotas, son absorbidas por aquel anciano
Cayendo por el empapado sendero, cayendo
Persiguiendo las sombras de las hojas temblorosas en el sándalo
La lluvia de dudas lleva lejos ilusiones
Incluso si el destino se hunde en este pecho
La lluvia que oculta las lágrimas, no pares, no pares
Flores en la lluvia (en la lluvia), aún en el sándalo (en el sándalo)
lalala, lalala