395px

Vértigo

Mão Morta

Vertigem

Ficamos horas a brincar sob a noite serena de verão
sentindo a leveza do futuro na ponta dos dedos
a confiança do absoluto
e a alegria do presente em estrofes perdidas nos
confins dos séculos
num espantoso enlace com a beatitude
e as ideias terríveis
que nos assaltam o cérebro num faíscar de exaltação
demente
como se o desejo fosse magia
na vertigem dos carros roubados para ir até à praia
como se o sangue que corre mais forte em crescendos de
angústia
pudesse encharcar a terra e florir num outro espaço.

Vertigem

Depois estendidos no recato das dunas
a memória dos dias olvidada em agulhas rombas
ouvimos o jazz abrir a imaginação para deleites crueis
e labirintos obscuros
despertando monstros escondidos
esvoaçando vampiros sanguinários por entre as sombras
da realidade
num orgasmo de gritos sufocados e silêncios
circulares
a droga que nos ilumina a mente
em torrentes de lava e espasmos descontrolados
a encher a noite de fantasmas longínquos e rodopios
sonoros
o latido dos cães
num sarcasmo de conto de fadas.

Vertigem

Tudo é negro menos os nossos olhos
que dardejam luz no estupor da montanha incendiada
pelo sol levante
já os nossos risos nervosos
soltos na velocidade da paisagem
desfilam para trás num bater de asas aflito e
assustado
e o velho saxofone
como sereia rouca em calores de perdição
num sobressalto de vagas repentinas
abafa o chiar dos pneus
imprimindo correrias loucas ao granito macio da
estrada
com que o mar cava a areia até aos nossos pés.

Vertigem

Vértigo

Nos alojamos durante horas jugando bajo la serena noche de verano
sentir la ligereza del futuro al alcance de tu mano
la confianza de lo absoluto
y la alegría del presente en estrofas perdidas en el
finales de los siglos
en un vínculo asombroso con la beatitud
y las terribles ideas
que atacan tu cerebro en una chispa de exaltación
Demente
como si el deseo fuera mágico
en el vértigo de los coches robados para ir a la playa
como si la sangre que corre más fuerte en crecimientos de
angustia
podría empapar la tierra y florecer en otro espacio

Vértigo

Luego se presentó en las dunas modesta
el recuerdo de los días pasados por alto en agujas contundentes
escuchamos jazz abrir la imaginación a tratos crueles
y laberintos oscuros
despertar monstruos ocultos
Vampiros sedientos de sangre volando a través de las sombras
de la realidad
en un orgasmo de gritos sofocados y silencios
circular
la droga que ilumina nuestras mentes
en torrentes de lava y espasmos incontrolados
llenando la noche de fantasmas lejanos y girando
sonido
El ladrido de los perros
en el sarcasmo de cuento de hadas

Vértigo

Todo es negro, pero nuestros ojos
que dan luz en el estupor de la montaña ardiente
por la salida del sol
ya nuestra risa nerviosa
suelto a la velocidad del paisaje
desfile hacia atrás en un latido de alado y
atemorizado
y el viejo saxofón
como sirena ronca en calores de perdición
en un estallido de olas repentinas
amortigua el chirrido de los neumáticos
la impresión de carreras locas al granito suave de la
carretera
con el que el mar cava la arena a nuestros pies

Vértigo

Escrita por: Adolfo Luxúria Canibal / António Rafael