Lá na Fronteira
Lá d'onde o campo enfrena o dia abrindo o peito
No velho jeito de tirar zebu da grota
Se ata espora pra um torão de fundamento
Passando um tento embaixo do taco da bota
Lá d'onde o touro mais "veiaco" tem costeio
Um par de arreio é ferramenta de valor
A vaca xucra esconde a cria na macega
E a cavalhada não nega que por lá hay domador!
Lá d'onde as penas se transformam em melodias
Na campeira sinfonia de "coscoja" e nazarenas
Almas antigas rondam galpões nas estâncias
Pois são grandes as distâncias e as saudades tão pequenas
Lá d'onde ainda ecoa forte um "venha, venha!"
Chamando a tropa no reponte das auroras
A bagualada segue atrás da égua madrinha
Na velha estrada da linha, serpenteando tempo afora
Lá na fronteira, os tajãs, por contingêngia
Contrabandeiam querência, ora pra um lado ora pra outro!
Se ganha a vida a casco e braço nos varzedos
Se aprende cedo a "ensiná" a lida pra um potro
Lá na fronteira, na amplidão das invernadas
Se termina a campereada quando o sol apaga as brasas
Então se volta, a trotezito, assoviando
Pra matear junto da china no jardim defronte 'as casa'
Allá en la Frontera
Allá donde el campo enfrenta el día abriendo el pecho
Al estilo antiguo de sacar el zebú de la cueva
Se amarra la espuela a un toro de fundamento
Pasando un tiento debajo del taco de la bota
Allá donde el toro más astuto tiene recorrido
Un par de arreos es una herramienta valiosa
La vaca brava esconde la cría en la maleza
Y la caballada no niega que por allá hay domador
Allá donde las penas se convierten en melodías
En la sinfonía campera de espinillos y nazarenas
Almas antiguas rondan los galpones en las estancias
Pues son grandes las distancias y las añoranzas tan pequeñas
Allá donde aún resuena fuerte un 'ven, ven!'
Llamando a la tropa en el amanecer
La tropilla sigue detrás de la yegua madrina
En el viejo camino del alambrado, serpenteando el tiempo
Allá en la frontera, los tajamares, por contingencia
Contrabandean añoranzas, ya sea para un lado o para otro
Se gana la vida a puro esfuerzo en los campos
Se aprende desde temprano a enseñarle la tarea a un potro
Allá en la frontera, en la amplitud de los potreros
Se termina la jornada campera cuando el sol apaga las brasas
Entonces se vuelve, trotando despacito, silbando
Para tomar mate junto a la mujer en el jardín frente a la casa
Escrita por: Anomar Danubio Vieira / Marcello Caminha