395px

Nostalgia de Guri

Marcelo Oliveira

Nostalgia de Guri

Quem foi guri que se criou pela campanha
Correndo os campos com açudes de aguada
Fazendo arte no arvoredo e na mangueira
Enquanto os homens descansavam na sesteada

Enforquilhado aquele flete de taquara
Eternizado na lembrança de um poeta
Ou num petiço pras lonjuras do colégio
Onde a estrada se estendia em cancha reta

Quem traz em si esse guri que trago em mim
Sabe que o tempo não apaga da memória
Toda a doçura que a infância nos concede
Do mel campeiro, das pitangas e amoras

Quem não despiu com um olhar a prima-flor
Musa campeira no compasso do chinelo
Que por ser bela, em seu corpo de mulher,
Tinha ressábios de uma vara de marmelo

E as brincadeiras e cirandas no terreiro
Sempre que a lua iluminava o chão batido
Do pai campeiro em seu semblante de homem sério
E a mãe bordando pra os enfeites de um vestido

A cada dia que eu ficava mais taludo
Vendo a querência renascer sob auroras
Fui aprendendo a respeitar cabelos brancos
E pra que servem um bocal e um par de esporas

Nostalgia de Guri

¿Quién fue el chico que se crió en la campaña
corriendo por los campos con charcos de agua,
haciendo travesuras en el bosque y en el mango,
mientras los hombres descansaban en la siesta?

Montado en aquel caballo de caña,
eternizado en el recuerdo de un poeta,
o en un potrillo para los horizontes del colegio,
donde el camino se extendía en línea recta.

Quien lleva dentro de sí a ese chico que llevo en mí
sabe que el tiempo no borra de la memoria
toda la dulzura que la infancia nos regala
del dulce de campo, de las pitangas y moras.

Quien no deshojó con una mirada a la prima-flor,
musa campera al compás de las alpargatas,
que por ser bella, en su cuerpo de mujer,
tenía vestigios de una vara de marmelo.

Y las travesuras y rondas en el patio
cada vez que la luna iluminaba el suelo batido
del padre campero con su semblante de hombre serio,
y la madre bordando para los adornos de un vestido.

Cada día que me hacía más hombre,
viendo la querencia renacer bajo las auroras,
aprendí a respetar las canas
y para qué sirven un freno y un par de espuelas.

Escrita por: Marcelo Oliveira / Osmar Proença