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En el paso del tiempo

Marcelo Oliveira

No Passo do Tempo

Noite benzida de campo, com olhos de estrela
Sonho que ronda teu corpo na pele morena
Brisa que molha a mirada com o sopro do vento
Alma que chora, em silêncio, no passo do tempo

Beijo que um dia deixaste, marcado no lenço
Veio por mim, estradeado, na saudade que penso
Que fez lembrança na estrada, depois da partida
Num trote lento que parte, contrariado com a ida

Sinto de perto teu rosto nas léguas por diante
Que anda junto comigo, embora distante
Fiz do caminho meu rancho quinchado de andanças
E o canto, em ronda, parece lacrimar na garganta

Trago na alma do poncho, por folgas de outrora
Doce de aroma pealado, com lábios de amora
Quando num brilho de lua, de pele morena
Fez uma noite tão grande tornar-se paquena

E o tempo segue no tranco, do lento das tropas
Poeira sentando de manso, no lombo das copas
No entardecer mormacento, de um longo domingo
Ritual que segue por diante nos cascos do pingo

Sinto de perto teu rosto nas léguas por diante
Que anda junto comigo, embora distante
Fiz do caminho meu rancho quinchado de andanças
E o canto, em ronda, parece lacrimar na garganta
Lacrimar na garganta."

En el paso del tiempo

Noche bendecido campo con ojos de estrella
Sueño que deambula por tu cuerpo en la piel oscura
Brisa que humedece la mirada con el aliento del viento
Alma que llora, en silencio, en el paso del tiempo

Beso una vez a la izquierda, marcado en la bufanda
Vino por mí, estrangulado, el anhelo creo
¿Quién hizo un recuerdo en el camino después de la salida
En una broma lenta que se va, contradice por el ir

Siento tu cara de cerca en las ligas de
Que camina conmigo, aunque muy lejos
Hice el camino en mi rancho de vagabundos
Y el canto, en la ronda, parece desgarrar en la garganta

Llevo en el alma del poncho, por días libres
Dulce con aroma a pealado, con labios de mora
Cuando en una luna resplandor de la piel oscura
Hizo que una noche tan grande se convirtiera en Pachena

Y el tiempo sigue en el lento de la tropa
Polvo sentado en manso, en el lomo de las copas
En la noche mormacente de un largo domingo
Ritual que continúa en las pezuñas de la gota

Siento tu cara de cerca en las ligas de
Que camina conmigo, aunque muy lejos
Hice el camino en mi rancho de vagabundos
Y el canto, en la ronda, parece desgarrar en la garganta
Lagrimeo en la garganta

Escrita por: Fernando Soares / Marcelo Oliveira