Homens de Degola
Descolados carneadores sinuelos de vida e morte
Vassalos de caudilhos que ditavam rumo e norte
Dois homens tão diferentes, mas iguais no seu viver
E a guerra federalista lhes dizia o que fazer
Latorre era Maragato, degolador afamado
Xerengue era Chimango, faca ordinária chamado
Na bruta sabedoria, degolavam com destreza
Alardeando aos quatro ventos, cada um com a sua proeza
Cada um com sua proeza
Botavam o inimigo de joelhos
A mão pegava firme na melena
Batiam com a faca no nariz
Tava sangrado o torena
É maula o cheiro de morte
Que vinha encilhando o vento
Era Latorre chegando com seu velho par de tentos
O couro prendia as mãos do inimigo pica pau
Que trazia na garganta o lamento do Urutau
Xerengue era temido pela tropa maragata
Degolava fora, fora, parecendo uma gravata
No combate do Rio Negro
Os Chimangos derrotados
Latorre rubrou as botas com sangue dos degolados
Com sangue dos degolados
Botavam o inimigo de joelhos
A mão pegava firme na melena
Batiam com a faca no nariz
Tava sangrado o torena
No capão da mortandade o combate foi cruento
E Xerengue na degola negou vaza pro lamento
Ficou o sangue entre os dedos desses dois degoladores
Nem sabem quantos mataram entre campo e corredores
Entre campo e corredores
Botavam o inimigo de joelhos
A mão pegava firme na melena
Batiam com a faca no nariz
Tava sangrado o torena
Hombres de Degüello
Despiadados carniceros señuelos de vida y muerte
Vasallos de caudillos que dictaban rumbo y norte
Dos hombres tan diferentes, pero iguales en su vivir
Y la guerra federalista les decía qué hacer
Latorre era Maragato, degollador famoso
Xerengue era Chimango, cuchillo ordinario llamado
En bruta sabiduría, degollaban con destreza
Alardeando a los cuatro vientos, cada uno con su hazaña
Cada uno con su hazaña
Ponían al enemigo de rodillas
La mano agarraba firme la melena
Golpeaban con el cuchillo en la nariz
Estaba sangrando el torena
Es maldito el olor a muerte
Que venía cabalgando en el viento
Era Latorre llegando con su viejo par de rebenques
El cuero ataba las manos del enemigo carpintero
Que traía en la garganta el lamento del Urutau
Xerengue era temido por la tropa maragata
Degollaba fuera, fuera, pareciendo una corbata
En el combate del Río Negro
Los Chimangos derrotados
Latorre enrojeció las botas con sangre de los degollados
Con sangre de los degollados
Ponían al enemigo de rodillas
La mano agarraba firme la melena
Golpeaban con el cuchillo en la nariz
Estaba sangrando el torena
En el monte de la matanza el combate fue cruento
Y Xerengue en la degollina negó tregua al lamento
Quedó la sangre entre los dedos de estos dos degolladores
Ni saben cuántos mataron entre campo y corredores
Entre campo y corredores
Ponían al enemigo de rodillas
La mano agarraba firme la melena
Golpeaban con el cuchillo en la nariz
Estaba sangrando el torena