395px

De Medianoche a las Seis

Marcio Nunes Corrêa

Da Meia Noite Às Seis

Lua cheia é quase um dia, entre as sombras do terreiro
O céu num poncho estreleiro num lume que nunca falha
Clareia a crista do oitão onde um morcego se apruma
Da meia-noite pra uma só uma coruja trabalha

O vento embala a copa dos timbós e guamirins
É o fim do sono do taura que sonhava estar domando
E aviva o fogo dormido um pouco antes das duas
Já quando a cuia flutua junto as mãos se aquerenciando

Ecoa um tropel de cascos bem na frente da estância
É um quero-quero que espanta, num vôo sobre os potrancos
Ondas calmas no açude, já quase virando as três
Quando uma rês mata a sede, depois se volta no tranco

Quatro e pouco, inda escuro, e um galito calça a espora
Talvez chamando a aurora que não tarda tinge o pago
Os ovelheiros descansam de uma investida num touro
E um galgo aquenta o couro nos bretes rondando vago

Saltam do catre, os demais, no movimento de bamo!
Quando um caldo de tutano aferventa desde as cinco
Da cozinha, a fragrância faz com que a indiada se apure
Pedindo que o tempo dure, num pão ou queijo de cincho

Amanhã outro relato na insônia de outro sujeito
Por agora, cincha ao peito, dos mansos mais uma vez
É hora do pé no estribo, destino que é meu ofício
Que o campo é sempre municio antes ou depois das seis!

De Medianoche a las Seis

La luna llena es casi un día, entre las sombras del patio
El cielo como un poncho estrellado con una luz que nunca falla
Ilumina la cresta del alero donde un murciélago se endereza
De medianoche a solo una, una lechuza trabaja

El viento mece las copas de los timbós y guamirines
Es el fin del sueño del gaucho que soñaba con domar
Y aviva el fuego dormido un poco antes de las dos
Cuando la bombilla flota entre las manos tomando mate

Resuena el galope de cascos justo frente al casco
Es un tero que asusta, volando sobre los potrillos
Ondas tranquilas en la laguna, casi llegando a las tres
Cuando una vaca mata la sed, luego vuelve al rebaño

Cuatro y poco, aún oscuro, y un gallo espuela
Quizás llamando a la aurora que no tarda en teñir el pago
Los pastores descansan de una embestida de un toro
Y un galgo aguanta el cuero en los corrales rondando

Saltan de la cama, los demás, en el movimiento de vamos!
Cuando un caldo de tuétano hierve desde las cinco
Desde la cocina, el aroma hace que la gente se apure
Pidiendo que el tiempo dure, con pan o queso de cincha

Mañana otro relato en la vigilia de otro tipo
Por ahora, ajusta el cincho de los mansos una vez más
Es hora de poner el pie en el estribo, destino que es mi oficio
Que el campo siempre está listo antes o después de las seis!

Escrita por: Marcio Nunes Correa